Carlo Locatelli, profesor y director del Centro de Toxicología Maugeri de Pavía, ¿cuál es su experiencia con las personas envenenadas con óxido nitroso?
“Es un fenómeno mucho más extendido de lo que conocemos en el ámbito médico; existe desde hace varios años, pero sufre una doble subestimación, tanto por parte de quienes lo utilizan como por parte de los médicos”.
¿Cómo es esto posible?
“Si una persona sufre un sufrimiento más o menos agudo o incluso acude a urgencias por daños causados por óxido nitroso sin declarar que lo ha inhalado, el diagnóstico es falso”.
¿No son útiles los exámenes?
“El gas se propaga rápidamente por todo el cuerpo, cruza la barrera hematoencefálica (en realidad es un anestésico), pero tiene una vida media muy rápida. Prácticamente no deja rastro”.
¿Cómo reconocer la intoxicación por óxido nitroso?
“Nos ocupamos de la toxicología y nunca dejamos de estudiar. Para nosotros, el monóxido de carbono (por nombrar sólo una sustancia que creemos saber todo) aún está por explorar. El óxido nitroso utilizado como anestésico puntual no causa efectos nocivos, pero la inhalación repetida causa daños celulares importantes, incluidos daños sistémicos y no sólo a las neuronas”.
¿Qué tipo de daño?
“La sustancia disminuye los niveles de vitamina 12 que se asocian con un aumento de homocisteína, un aminoácido que, en exceso, causa graves daños a la circulación sanguínea, al sistema nervioso, a los nervios y a la médula espinal. Cuando el daño es evidente, pasa de hormigueo a dificultad para caminar”.
¿Todo es reversible o irreversible?
“No hay literatura sobre el tema, tenemos muy pocos estudios de casos. Para las neuropatías no vamos al centro de intoxicaciones, ni siquiera por una mala caída o un accidente, sin embargo, el gas, al ser un anestésico, ralentiza los reflejos. Puedo decir que en algunos casos el cuerpo repara el daño por sí solo, en otros ya no puede hacerlo”.
¿A quién has tratado por intoxicación con globos?
“Puede parecer una coincidencia, pero el primer paciente ingresó aquí el 2 de julio del año pasado, poco después de la inauguración de la nueva sala. Un joven de 21 años que había informado que consumía drogas llegó aquí en coma, padecía neuropatía periférica, no podía caminar y también sufrió daños cerebrales”.
¿Cómo fue tratado?
“A falta de estudios y protocolos, compensamos las sustancias que le faltaban para el buen funcionamiento de las células, intentamos restablecer la homeostasis del organismo y podemos decir que lo volvimos a poner en pie. Actualmente se conocen cuatro o cinco mecanismos desencadenados por este fármaco”.
¿Cómo frenar el fenómeno?
“Sabemos que en discotecas y antros se venden los cilindros con globos (indispensables para chupar) con la invitación a bailar y reír; siempre y cuando el comercio
estará permitido, se encontrará fácilmente y no habrá conciencia de toxicidad. Puedo decir que estamos trabajando con las autoridades, el Ministerio de Salud y el departamento antidrogas, buscando una solución”.