Un hombre murió el domingo, arrastrado por las corrientes baïne en Capbreton, en las Landas, mientras el departamento se ve sometido a una mayor vigilancia frente a estas peligrosas corrientes en la costa de Aquitania que pueden arrastrar rápidamente a los bañistas al mar, precisó la prefectura.
A finales de mayo, cuatro personas se ahogaron de la misma manera un poco más al norte, en la costa de Gironda, donde la prefectura convocó una “movilización colectiva” de los servicios estatales, de las comunidades y de los bomberos para reforzar la prevención e informar sobre los riesgos de ahogamiento en la zona.
“Una playa sin vigilancia”
El ahogamiento del domingo se produjo “en una playa no vigilada”, según el prefecto de las Landas, Gilles Clavreul, que invita en un comunicado a “prestar la máxima vigilancia y respetar estrictamente las instrucciones de seguridad”, evitando nadar especialmente en zonas no vigiladas.
La víctima era un landés de unos treinta años, según ICI Gascuña.
La baïne, “pequeña cuenca” en euskera, es un fenómeno que se da principalmente en la costa de Aquitania, pero también puede ocurrir en Bretaña, en el Canal de la Mancha o, más raramente, en el Mediterráneo. Ocurren en un momento preciso de cada marea dependiendo del movimiento de las olas y sus coeficientes. Cuanto más grandes son las olas y mayor el coeficiente, más peligrosas son las baïnes. Cada año, las baïnes son responsables de numerosas muertes en Francia.