Un juez federal de Estados Unidos dictaminó que ponerle al Centro Kennedy el nombre de Donald Trump, ni cerrarlo durante dos años, no estaba de acuerdo con la ley: dos cosas que Trump quería. El Kennedy Center es un importante centro cultural y sala de conciertos en Washington y su junta directiva, nombrada por Trump, ya ha anunciado que apelará.
El juez concluyó que las decisiones de la junta, tomadas para complacer a Trump, violaban los estatutos del centro, que sólo pueden ser modificados por los legisladores y exigen que el centro esté dedicado a la memoria del presidente John Fitzgerald Kennedy. Se espera que el cierre comience este verano y el juez cuestionó su prisa. Desde que Trump quiso escribir su nombre con letras grandes en la fachada del Kennedy Center, muchos artistas y compositores organizaron un boicot, cancelando apariciones y conciertos.