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Cinco órdenes de detención por homicidio involuntario contra otros tantos profesores por la muerte de un niño de 2 años en la guardería de Soci, aldea del municipio de Bibbiena (Arezzo), fueron cursadas por la Fiscalía de Arezzo con vistas a la autopsia. Entre las opiniones, también estaría la contra el profesor que se sintió enfermo y que fue el primero en ayudar al pequeño Leonardo, que había muerto estrangulado por el hilo de su sudadera que se había enredado en una planta mientras jugaba. Los sospechosos, así informados, pueden designar a sus propios asesores para que asistan al examen forense. Una acción necesaria, por ahora.

En el momento del accidente, el personal de servicio estaba formado por 14 empleados. La autopsia, ordenada por la fiscal Ángela Masiello, se realizará a principios de la próxima semana. Las investigaciones, llevadas a cabo por Bibbiena Carabinieri, deben primero aclarar la dinámica exacta del accidente y si existían responsabilidades de quienes debían vigilar a los niños. Los educadores se habrían dado cuenta inmediatamente de lo sucedido y habrían intentado maniobras de reanimación hasta la llegada de los 118 servicios de emergencia, pero lamentablemente todos sus intentos resultaron en vano. La estructura permanece capturada. Los carabineros también habrían obtenido imágenes de una cámara privada que dominaba el patio de la escuela infantil “Ambarabà Ciccì Coccò” y que filmó los momentos del fatal accidente.

La tragedia del pequeño Leonardo Ricci sigue sacudiendo a la comunidad local y alimentando la necesidad de saber la verdad. Además del poder judicial, la cooperativa social Koinè, que gestiona la escuela infantil, también decidió actuar de forma autónoma creando una comisión

interno para llevar a cabo controles independientes que apoyen, sin solapamientos, el trabajo de los investigadores. La cooperativa reitera que ya ha facilitado a los investigadores toda la información solicitada y confirma su “plena confianza en la labor de la justicia”.

En el momento de la tragedia se encontraban de servicio ocho profesores, cuatro ayudantes, el cocinero y el ayudante de cocina, para un total de 14 empleados. La proporción numérica con los 60 niños de la guardería, precisa Koinè, “se ajusta a la legislación vigente” y todos los operadores están formados y actualizados profesionalmente.

Además, los espacios interiores y exteriores “cumplen con las certificaciones requeridas”. En cuanto a la planta donde colgaba la sudadera del niño, la cooperativa explica que “no se trata de un mueble de jardín, sino de un proyecto educativo” y que es objeto de un mantenimiento constante.

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