A Un niño de 5,5 años fue drogado y violado por diez hombres, entre ellos su padre, en una fiesta del ‘Chemsex’donde se utilizan drogas psicoactivas para fomentar la actividad sexual. Sucedió en Lille, norte de Franciacausando horror y consternación en todo el país. Los diez hombres acusados, de edades comprendidas entre 29 y 50 años, fueron puestos en prisión preventiva. Entre ellos se encuentra el padre, mientras que uno de los principales acusados se suicidó en prisión. Dado que el cargo en su contra es violación con tortura y actos de barbarie, arriesgan cadena perpetua.
El padre, acusado de “violencia sexual incestuosa y complicidad en violación y violencia sexual agravada contra su hijo”, fue despojado de su patria potestad y el niño fue confiado a su madre, de quien el hombre había sido separado antes de los hechos. Pero se defiende y, en una entrevista con el periódico local Dernieres Nouvelles d’Alsace, afirma que él también es “una víctima”, que él mismo fue drogado y violado por una pareja homosexual de Lille y que nunca tocó a su hijo. Respecto a la velada en cuestión, habló de “un apagón con flashbacks”.
El fiscal de Lille, Samuel Finielz, explicó que tras una denuncia ante la policía, el 15 de febrero de 2025 se abrió una investigación por la organización de una velada de ‘chemsex’ que tuvo lugar el día anterior en Lille. Durante esta fiesta “se habrían cometido actos de violencia sexual agravada con el uso de sustancias químicas contra un niño de cinco años y medio, puesto en contacto con hombres adultos por su padre”, declaró el magistrado.
Se presentaron al juez de instrucción numerosas acusaciones, entre ellas “violación y violencia sexual con administración de sustancias a la víctima, sin su conocimiento, para alterar su juicio o el control de sus acciones”, “violación y violencia sexual con tortura o actos bárbaros”, “violencia sexual incestuosa contra un menor de 15 años” y “posesión y difusión de imágenes pornográficas de un menor a través de una red de comunicaciones electrónicas”. También se presentaron cargos de “maltrato grave o crueldad hacia un animal doméstico” y “agresión sexual grupal a un animal doméstico”.