La alarma la dio el 22 de mayo el analista estadounidense Greg Gillinger. Informa de maniobras singulares de al menos cuatro satélites rusos clasificados que los acercarían al plano orbital de uno de los satélites de observación de la Tierra del operador privado finlandés Iceye. Una operación lo suficientemente rara como para ser destacada.
El 16 de abril de 2026, un cohete Soyuz 2.1b despegó de la base de Plesetsk. A bordo 6 satélites de los que sólo se conocen los nombres porque siguen únicamente la lógica de la nomenclatura rusa: del Kosmos 2609 al Kosmos 2614. Los seis satélites militares estaban colocados en órbita heliosincrónica baja. Su objetivo es clasificado. Unas semanas más tarde, entre el 14 y el 20, Greg Gillinger observó que varios satélites (Kosmos 2610 a 2613) habían cambiado la inclinación de su órbita, pasando de 97,0° a 97,8°, un cambio significativo en el plano orbital porque consumía mucho combustible.
Para llevar a cabo esta maniobra, que reduce automáticamente la vida útil de los satélites militares, las fuerzas espaciales rusas necesariamente tienen un objetivo claro en mente. Greg Gillinger señaló que este cambio de inclinación acerca peligrosamente a los satélites ICEYE-X36, ahora con menos de medio grado de ascensión recta entre su plano orbital y el de ellos. Greg Gillinger estima que, por tanto, los satélites están lo suficientemente cerca del satélite como para realizar maniobras de encuentro y proximidad (RPO). Este evento se produce poco después de que otros satélites rusos clasificados demostraran maniobras RPO multisatélite.