Las recientes manifestaciones contra el poder en Bolivia constituyen un “golpe de Estado”, afirmó el martes el número dos de la diplomacia estadounidense, indicando su apoyo al presidente de centroderecha Rodrigo Paz, blanco de la protesta.
“Este es un golpe financiado por esta alianza impía entre la política y el crimen organizado en toda la región”, dijo Christopher Landau, y agregó que había hablado por teléfono con el presidente Rodrigo Paz, un aliado de Donald Trump.
El lunes, las protestas de varios grupos contra este líder derivaron en violentos enfrentamientos entre manifestantes y policías en La Paz, ciudad aislada del resto del país por puestos de control.
“No es posible que tengamos un proceso democrático durante el cual Rodrigo Paz fue elegido por una abrumadora mayoría del pueblo boliviano hace menos de un año, y que hoy nos encontremos con manifestantes violentos bloqueando las calles”, dijo Christopher Landau en una conferencia en Washington. “Todos deberíamos estar muy preocupados por esto”.
Trump y sus aliados en América Latina
Donald Trump y su gobierno defienden vigorosamente a sus aliados conservadores en los países latinoamericanos.
Pero en Bolivia, apenas seis meses después de llegar al poder, Rodrigo Paz enfrenta una presión creciente de agricultores, trabajadores, mineros y maestros que denuncian la peor crisis económica que Bolivia ha experimentado en cuatro décadas.
El lunes, manifestantes armados con explosivos caseros, palos y piedras intentaron ingresar a la plaza Murillo, donde se encuentra el palacio presidencial, constató la AFP. Cientos de policías antidisturbios los hicieron retroceder con gases lacrimógenos.
El gobierno de centroderecha acusa al expresidente socialista Evo Morales (2006-2019), sobre quien pesa orden de arresto por presunto tráfico de niños, de estar detrás de los disturbios.
Tras llegar al poder, Rodrigo Paz se encargó de restablecer buenas relaciones con Estados Unidos autorizando a agentes de policía de la agencia antidrogas estadounidense a intervenir en el país productor de cocaína.