Cada año, a medida que se acerca junio, medio millón de estudiantes italianos se preparan para realizar el examen final. Al otro lado del banco se sentarán los comisarios: un presidente externo designado por las direcciones escolares regionales y cuatro profesores, dos externos y dos internos, nombrados según normas precisas. La participación es una obligación de servicio (hoy vence el plazo para postular a los cargos de comisario y presidente, ed): los comisionados externos deben presentar la solicitud, los miembros internos son nombrados por el consejo de clase. Ninguno de ellos podrá rechazar la misión o abandonarla, a menos que se lo impidan legítimamente, y el trabajo es todo menos ligero: semanas intensas de responsabilidades, documentos, entrevistas y actas.
Costos: aquí están las cifras
Por este compromiso, los comisionados reciben una remuneración adicional a su salario ordinario. El presidente tiene derecho a una suma bruta de 1.249 euros. El miembro externo recibe una remuneración bruta de 911 euros, el miembro interno 399 euros por cada clase examinada, independientemente del número de candidatos internos o externos (cuadro 1, panel A, decreto ministerial del 24 de mayo de 2007). El comisario delegado que sustituya al presidente tiene derecho a un aumento del 10% de la retribución prevista para el cargo de comisario. Sin embargo, no se prevé ningún reconocimiento económico adicional para el secretario que lleva el acta.
El importe neto depende del tipo impositivo de cada docente, pero si la retención fuera del 30%, los 399 euros pasan a ser unos 280 euros netos, y los 1.249 del presidente disminuyen a unos 870 euros.