Cuatro días después del terrible terremoto que azotó a Venezuela, un hombre y su hijo adolescente fueron rescatados con vida. Equipos de socorristas estadounidenses y franceses sacaron al joven y a su padre, ambos desnudos en camillas, de una montaña de escombros, rodeados por decenas de personas. Un niño de 11 años también fue salvado con vida en Caraballeda. “En este momento, cada vida es una fuente de esperanza para Venezuela”, escribió en X la presidenta interina Delcy Rodríguez, adjuntando a su mensaje un video del rescate del niño de 11 años.
Pero los resultados siguen siendo dramáticos. “El número de fallecidos llega a 1.450 personas, mujeres y hombres, que perdieron la vida tras el desastre natural más brutal que ha sufrido nuestro país en toda su historia”, anunció el domingo el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
“El número de edificaciones afectadas o derrumbadas asciende a 774, de los cuales 189 sufrieron colapso total”, explicó.
Los equipos de rescate internacionales corren para salvar vidas, mientras los residentes desesperados intentan liberar con sus propias manos a sus seres queridos atrapados bajo los escombros y los pisos derrumbados de los edificios. Se cree que 50.000 personas están desaparecidas.