India anunció el domingo que “Se bloquearon unos 3.500 contenidos y se eliminaron más de 600 cuentas”dijo a la AFP una fuente del gobierno indio bajo condición de anonimato.
Según la misma fuente, la plataforma admitió un error. “X ha admitido su error y se ha comprometido a operar de conformidad con las leyes indias de ahora en adelante”asegurando que en el futuro “X ya no permitirá imágenes obscenas”. Las autoridades no dijeron si las cuentas eliminadas pertenecían a usuarios indios. Cuando se contactó con ella, la empresa no respondió de inmediato.
La controversia se centra en las imágenes obtenidas al hacer que Grok elimine a personas reales de fotografías o vídeos existentes. Su liberación provocó una ola de indignación internacional, alimentando preocupaciones sobre los excesos de la inteligencia artificial generativa y la ausencia de salvaguardias suficientes.
Indonesia se convirtió el sábado en el primer país en prohibir completamente el acceso a Grok, alegando la necesidad de hacerlo. “proteger a las mujeres, los niños y el público de los riesgos causados por contenidos pornográficos falsos generados por inteligencia artificial”.
Ante las protestas, Grok dijo el viernes que generar y editar imágenes era “actualmente reservado para suscriptores de pago”una restricción considerada en gran medida insuficiente por varios gobiernos.
Presiones europeas y críticas políticas
Esta respuesta parcial despertó especialmente la ira del Reino Unido, uno de los críticos más virulentos del propietario de X, Elon Musk.
En Bruselas la Comisión Europea dijo que sí “notamos los últimos cambios” que ofrece la plataforma, considerándolos insuficientes frente a los requisitos europeos en materia de protección de los usuarios y lucha contra los contenidos ilegales.
Francia, que había actuado legalmente, también reaccionó. “Es un primer paso, pero la lucha contra el abuso de la IA debe continuar”afirmó el ministro de Economía, Roland Lescure.
El caso ilustra las persistentes dificultades de las autoridades para regular las herramientas de inteligencia artificial capaces de producir, a gran escala, contenidos engañosos o perjudiciales para la dignidad de las personas. Si bien las respuestas difieren de un país a otro, el escándalo de Grok podría acelerar la coordinación internacional en torno a reglas más estrictas, en un momento en que la inteligencia artificial generativa está emergiendo como una cuestión política, legal y social importante.