En primer lugar, se produjo esta intervención del Raid y del CRS 8, el 16 de marzo, en un campo situado al norte de Reims (Marne), que permitió detener a siete personas y hacerse con 250 gramos de cocaína, 460 gramos de heroína y 850 gramos de flores de cannabis. O un valor de mercado de casi 40.000 euros, según el fiscal de Reims, François Schneider. A la carga se suman armas, municiones, dos vehículos y más de 13 mil euros. Un botín impresionante.
Luego, dos semanas más tarde, 120 gendarmes, entre ellos el GIGN, se movilizaron para detener a seis personas en Reims, principalmente en el distrito prioritario de la Cruz Roja, implicadas en un tráfico de bicicletas tipo “Uber mierda”, como afirmó el fiscal. Los registros dieron lugar a la incautación de 1,2 kg de flores y 200 gramos de resina, además de una pistola, un vehículo valorado en 70.000 euros y 11.725 euros en efectivo. El resultado de cinco meses de procedimiento llevado a cabo por la brigada de búsqueda de Reims.
Aunque los dos casos no están relacionados, el fiscal reconoce que la estrategia es la misma en ambos casos. “Existe una creciente voluntad de perseguir el tráfico de drogas, con investigaciones rápidas para desmantelar los tráficos de medio espectro, respuestas criminales rápidas, órdenes de condena y, sobre todo, incautaciones de bienes delictivos”, explica François Schneider, quien añade que desde principios de año se han confiscado al menos 230.000 euros en efectivo, exclusivamente procedentes del tráfico de drogas. “Hay más que el año pasado”, añade.
“Una estrategia de acoso”
El magistrado precisa que este método, que define como una “especialidad de Reims”, probablemente continuará, pero será necesario esperar antes de evaluar su eficacia. “Es difícil decir si hay una mejora en el espacio público, ya que se trata sobre todo de una cuestión de súper mierda. Es un trabajo a medio y largo plazo”, insiste François Schneider. Su acción contra el narcotráfico no se detendrá. En el reciente caso de deterioro del centro del barrio de Wilson, el alcalde de Reims, Arnaud Robinet, anunció que la primera medida que se implementará será “hacer volar el punto de venta de drogas situado frente al centro del barrio, y luego continuar limpiando los alrededores del establecimiento, con una estrategia de persecución a los narcotraficantes”.