El miércoles, el Parlamento adoptó definitivamente el proyecto de ley destinado a crear un derecho a la muerte asistida, que permitiría a algunos pacientes que padecen patologías graves obtener, bajo condiciones, la administración de un producto letal.
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“Ya era hora, especialmente para los pacientes que esperan la evolución de la legislación francesa”reacciona el miércoles 16 de julio en franceinfo Agnès Firmin-Le Bodo, diputada de Horizontes por Sena Marítimo, ex ministra de Salud y Acceso a la Atención Médica en 2023 y 2024, tras la aprobación por parte de la Asamblea Nacional de la propuesta sobre la muerte asistida. “Hoy es un alivio” para los enfermos, dice.
“Debería” que este texto entre ahora rápidamente en vigor, “Es urgente avanzar y aplicar el texto”. “Los enfermos esperan”asegura. “Recibimos mensajes de gente que está en contra, pero también de gente que está esperando”explica, asegurando, por ejemplo, que Charles Biétry, periodista deportivo que padece la enfermedad de Charcot, le envió un mensaje.
“No estoy del todo de acuerdo con los tiempos” Con el anuncio el martes de la remisión al Consejo Constitucional por parte del primer ministro Sébastien Lecornu, lamenta Agnès Firmin Le Bodo. La persona que había presentado el proyecto de ley sobre la muerte asistida, antes de que fuera abandonado y luego revivido por un proyecto de ley del diputado Olivier Falorni, constata “Es un poco extraño, la víspera de la votación, remitir la cuestión al Consejo Constitucional, sabiendo que este proyecto de ley sigue siendo el resultado de un proyecto de ley validado por el Consejo de Estado”.
“El trabajo de validación inicial ya se había realizado cuando yo era ministra, bajo la autoridad de Élisabeth Borne”añade, asegurándose de que no sea así. “Muy preocupado por la remisión al Consejo Constitucional. Lamento el momento que pudo haber sembrado dudas entre algunos de mis colegas”concluye.