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Más miedo que daño. El inicio del curso escolar no ha transcurrido según lo previsto para algunos niños que asisten a la escuela en Voisins-le-Bretonneux (Yvelines). En la guardería de Grande-Ile, el personal, que regresó el lunes, observó un derrumbe de los falsos techos de la residencia del instituto. Aunque este desafortunado incidente no causó heridos ya que ocurrió durante el período vacacional, aun así causó molestias a los 80 participantes registrados.

“De acuerdo con la inspección académica, se ha decidido que las tres clases de la guardería y sus profesores serán acogidos en el grupo escolar de 40 Arpents (distrito de Bretonnière) que tiene clases vacías”, precisa el municipio en un comunicado publicado en Facebook el martes. Pero esta situación temporal podría prolongarse hasta el final del curso escolar porque el primer diagnóstico “confirma la presencia de defectos en la estructura de los falsos techos”.

Una reapertura “a más tardar al inicio del año escolar en septiembre”

Si bien los funcionarios de la ciudad trabajaron arduamente para cambiar las clases la tarde del inicio del año escolar, para hacer el cambio rápidamente y no molestar más a los jóvenes estudiantes, las preguntas quedaron sin respuesta para el resto del grupo escolar. Al día siguiente, una empresa especializada realizó un primer diagnóstico global, tanto en el centro afectado como en la escuela primaria adyacente.

“En lo que respecta a las escuelas primarias, el diagnóstico confirma que no hay ningún defecto estructural presente en las clases, siendo el diseño de los falsos techos diferente al de la guardería”, añade el municipio, que subraya que “los demás grupos escolares no presentan anomalías y funcionan con normalidad”. Una situación que deja boquiabiertos a los vecinos. En Internet, uno de ellos se muestra preocupado “por comprobar que este tipo de accidente es posible” y se pregunta si existe un “control rutinario obligatorio”.

Será necesario realizar más análisis para dar respuestas sobre “las razones del fracaso” y “la duración de las obras”. En otras palabras, los niños de jardín de infantes seguirán siendo bienvenidos en las instalaciones de 40 acres hasta que se complete la construcción. O “a más tardar al inicio del curso escolar en septiembre”, concluye el ayuntamiento.

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