1fa33a94dc507fd869e9c4534e4f3800.jpg

Proporcionar una atención adecuada a un ser querido anciano que sufre demencia o Alzheimer, cuando la atención domiciliaria no es posible, se vuelve imposible para muchas familias italianas. La culpa la tienen los “honorarios caros” de la RSA: el coste mensual asciende de hecho a 3.000 euros, netos de los gastos médicos cuyo reembolso está garantizado por el Servicio Nacional de Salud. A esto se suma en todo caso la dificultad para encontrar plaza, con listas de espera que superan los 12 meses. Las familias de los pacientes se sienten “solas” ante esta emergencia y piden ser escuchadas.
“Hasta 74.000 euros por una hospitalización media en la RSA de un paciente con la enfermedad de Alzheimer – explica Pietro Schino, de la Asociación Alzheimer de Bari – es el orden de magnitud de los costes que pesan sobre las familias, considerando una tarifa media mensual de 2.242 euros y una estancia de aproximadamente 33 meses.
Pero la demencia es una enfermedad grave: es necesario contar con apoyo financiero porque las familias no pueden soportar solas la carga de la enfermedad. » Al mismo tiempo, subraya, hay que tener en cuenta las dificultades de viabilidad económica de las administraciones públicas, llamadas a encontrar recursos adicionales para hacer frente a una demanda de cuidados cada vez mayor.
Según el informe La prevalencia de la demencia en Europa 2025 de Alzheimer Europe, en Italia hay más de 1,4 millones de personas con demencia, una cifra que se espera que aumente en las próximas décadas y que hace que el uso de establecimientos de alojamiento sea cada vez más estructural en el itinerario asistencial. A nivel jurídico, precisa Schino, “se está consolidando una orientación que reconoce, en los casos de Alzheimer y demencia grave, el carácter sanitario de los servicios prestados en Rsa cuando son inseparables de la asistencia. En tales circunstancias, los costes deben correr a cargo del NHS”. Sentencias recientes de los tribunales de apelación -de Florencia a Milán y Trento- confirman esta orientación. En particular, la sentencia núm. 233/2025 del Tribunal de Apelación de Trento reconoció el derecho de un heredero a la restitución de más de 162 mil euros pagados por la estancia hospitalaria, más los intereses y las costas judiciales para todos los niveles de la sentencia. El problema de los costes también se pone de relieve por las numerosas llamadas telefónicas de familiares que llegan cada día al teléfono de ayuda Pronto-Alzheimer de la Federación Italiana de Alzheimer, afirmó a ANSA el secretario general Mario Possenti. El hecho, señala, “es que la familia tiene derecho a pagar la parte “social” de la cuota, es decir la vinculada al alojamiento y no a la asistencia sanitaria.
Un coste elevado que sólo algunas regiones, en el Norte, reembolsan hasta el 50%. En otros, no se proporciona ninguna ayuda.” Sin embargo, según Possenti, “los recursos no son la solución y no podemos pensar en proceder con condenas. Pedimos una ley nacional que cree orden”. Y luego pesa mucho la falta de camas: “hay alrededor de 13.000 RSA en Italia, para un total de 430.000 camas, concentradas sobre todo en el Norte – afirma Possenti – pero no hay un censo del número de personas capaces de acoger a personas con demencia”. Para solicitar una plaza en la RSA, hay que esperar más de un año.
“La evolución de la jurisprudencia va aclarando poco a poco que, ante la presencia de patologías neurodegenerativas, la distinción entre los componentes de la salud y el bienestar pierde relevancia”, explican los abogados de la red jurídica Consulcesi & Partners, que organiza mañana un webinar gratuito sobre el tema “Derechos de los familiares y jurisprudencia en materia de pagos indebidos”. Por eso, concluyen los abogados, “es fundamental comprobar, caso por caso, la legitimidad de los honorarios solicitados”.

Reproducción reservada © Copyright ANSA

Referencia

About The Author