Estados Unidos golpeó duramente a Irán desde el aire. Sin embargo, faltaba el efecto político más importante. El Estrecho de Ormuz permaneció bloqueado y la presión sobre Washington aumentó.
El análisis de Maximilian K. Bremer y Kelly Grieco en “Breaking Defense” llega a una cruda conclusión. Estados Unidos ganó la “guerra de destrucción”, pero perdió la crucial “guerra de disrupción”. Por tanto, Estados Unidos dominaba el espacio aéreo. Irán ha utilizado drones y misiles de bajo costo cerca del estrecho para abordar la inseguridad y la presión económica actuales.
Pero Irán no necesitaba derrotar militarmente a Estados Unidos. Fue suficiente para seguir aumentando los costos del conflicto. Todo lo que Irán tenía que hacer era hacer que la victoria estadounidense ya no valiera la pena.
Las rutas comerciales bloqueadas aumentan la presión
“Breaking Defense” pone de relieve la brecha operativa de Estados Unidos. Esto significa muy pocos sistemas económicos, muy poca resistencia cerca de la superficie del agua y muy poca protección contra ataques masivos con drones.
El efecto del bloqueo del Estrecho de Ormuz fue particularmente amargo para Washington. Cuanto más tiempo permanecía bloqueado, mayor crecía la presión política y económica. Si a esto le sumamos el aumento de los precios de la energía, los aliados nerviosos y los barcos varados.
Los drones baratos aumentan los costes
Esto es especialmente evidente en los drones iraníes Shahed. Son lentos, vuelan bajo y relativamente baratos. Sin embargo, según se informa, alcanzaron radares e instalaciones de mando más caros. También han perturbado la producción de petróleo y amenazado los puertos y aeropuertos de la región.
James Holmes, de “19FortyFive”, un portal estadounidense de política exterior y de seguridad, también sostiene que la Operación “Epic Fury” debilitó las capacidades militares de Irán, pero sin un componente terrestre significativo no se puede controlar un país ni derrocar un régimen de manera confiable. Por lo tanto, las fuerzas aéreas y navales son indispensables, pero normalmente no deciden una guerra por sí solas.