Pocas horas después de la publicación de los resultados del cuarto trimestre de 2025, prevista para el jueves por la noche tras el cierre de la bolsa estadounidense, el gigante Amazon se encuentra en una encrucijada estratégica. El grupo fundado por Jeff Bezos, cuya capitalización supera los 2 billones de dólares, debe convencer a los inversores de que sus enormes inversiones, especialmente en la nube y la inteligencia artificial, siguen respaldando una trayectoria de crecimiento rentable.
El consenso de los analistas es de unos ingresos trimestrales de alrededor de 210 mil millones de dólares, un aumento de alrededor de 13 % en un año. Una previsión coherente con lo anunciado por Amazon. La del tercer trimestre de 2025 fue de 180.200 millones de dólares.
Aquí están los indicadores que ya permiten evaluar la salud económica del gigante del comercio electrónico.
El primer punto de atención es sin duda la división Amazon Web Services (AWS), en la que se concentra gran parte de los beneficios del grupo, superando los beneficios generados por la histórica actividad de comercio electrónico.
Según estimaciones compiladas por la firma de valores IG, los analistas esperan que los ingresos de AWS para el cuarto trimestre de 2025 sean de aproximadamente 34,9 mil millones de dólares. Se trata de un crecimiento anual de entre el 21 y el 22%. Un resultado sólido, sin duda, pero supervisado atentamente porque la competencia en este segmento es fuerte.
Por lo tanto, AWS sigue siendo el líder mundial en el sector de las infraestructuras en la nube, con una cuota de mercado de alrededor del 30 %, por delante de Microsoft Azure (alrededor del 20 %) y Google Cloud (casi el 13 %), según Marketwise, una empresa de análisis de mercado.