Fue operado de su riñón sano y murió. Los consultores desfilan hacia la sala del tribunal. El juicio vinculado a un error médico ocurrido en Villa Ester de Avellino y que provocó la muerte del paciente Eduardo Colacicco en octubre de 2020 vuelve ante los jueces. Tenía 78 años. Mañana comparecerá ante el tribunal otro asesor técnico. Anteriormente, escuchamos a la consultora Arianna Tuccillo – experta y médica nuclear designada por el juez del Tribunal de Avellino y escuchada durante una audiencia en sala -, quien concluyó afirmando que antes de intervenir quirúrgicamente para extirpar un tumor del lado sano del paciente de Colaccicco, era necesario realizar investigaciones más profundas. El consultor señaló que los médicos involucrados en la investigación – de turno en el momento de los hechos en Villa Ester donde la víctima fue operada del riñón sano – con acusaciones de homicidio y lesiones por negligencia, se habían limitado a reportar una zona de acumulación, sin hacer referencia alguna a la presencia del tumor en el paciente Eduardo Colacicco. Intervención quirúrgica que resultó mortal para el hombre en 2020. Por tanto, en opinión del asesor designado por el juez del Tribunal de Avellino, era necesario examinar el caso en profundidad con análisis más profundos y pruebas diagnósticas que, con toda probabilidad, podrían haber evitado errores médicos posteriores. Por estas supuestas deficiencias fueron juzgados los dos médicos Franca Salzillo y Mario Di Martino, acusados de haber provocado la muerte de Eduardo Colacicco ocurrida el 23 de octubre de 2020 luego de una cirugía por insuficiencia renal severa por hidronefrosis derecha.
La intervención
El caso, que data de 2020, gira en torno a una serie de supuestos errores y omisiones cometidos por los médicos antes incluso de someter a Colacicco a la operación, hasta operar del lado anatómicamente sano, con resultados desastrosos para el paciente. Los dos imputados son defendidos por los abogados Alberto Biancardo, Alfonso Laudonia, Orlando Sasso y Claudio Sgambato. La fiscalía, representada por la abogada Cristina Mancini en defensa de los familiares de la víctima, partes civiles, destacó la gravedad de las omisiones y la superficialidad del diagnóstico, considerado evitable mediante el cumplimiento de protocolos y directrices médicas.
En particular, los errores comenzaron durante la ejecución del examen PET al que fue sometido Colacicco, al menos según la reconstrucción realizada por los investigadores. Según el Ministerio Público, la doctora Franca Salzillo, jefa del Departamento de Diagnóstico Médico de Medicina Nuclear, al transcribir el informe de tomografía por emisión -realizado el 22 de septiembre de 2020 en la oficina de Mercogliano- indicó que la imagen neoplásica afectaba el lado izquierdo sano, y no el realmente afectado por la patología, es decir, el lado derecho.
El doctor Mario Di Martino, en visita de especialista a Colacicco – el 25 de septiembre de 2020 – transcribió el lado anatómico incorrecto en el acta de solicitud de hospitalización para nefroureterectomía. E incluso en la fase preoperatoria no logró comunicar la confirmación diagnóstica de la localización y grado del tumor observado en la paciente.
Diagnóstico que debía realizarse mediante pruebas distintas al PET y que se consideraba adecuado y necesario en un paciente con sospecha de carcinoma de uretra. Error de transcripción repetido incluso cuando el paciente llegó a la clínica Villa Ester. Incluso en este caso, el lado izquierdo fue reportado en el expediente médico y en la historia patológica, indicando por enésima vez el lado sano y no el afectado por la patología.
Uno de los puntos más discutidos se refiere a la ejecución de la lista de control de seguridad en el quirófano, en la que el cirujano Di Martino y el equipo indicaron erróneamente el lado izquierdo como el que se sometería a la operación.
Justicia
Hoy, su hijo Giuseppe, seis años después de la pérdida de su padre, exige justicia. “Espero que las audiencias se programen para evitar la prescripción del delito de asesinato contra quienes provocaron este triste suceso. El proceso aún está en sus primeras etapas. Nadie podrá resucitar a mi padre, un hombre excepcional, pero la justicia tendrá que reconocer la responsabilidad de todos y espero, en cierto modo, que todo lo que le pasó a mi familia no le suceda a nadie más. Mi vida ha dado un giro total”.