Esta mañana, unas cuantas docenas de activistas neofascistas se reunieron en dongoen el lago Como, donde, el 28 de abril de 1945, los partisanos fusilaron a los jerarcas fascistas detenidos cuando intentaban huir a Suiza con Mussolini. Los neofascistas se alinearon frente al parapeto junto al lago donde tuvo lugar el tiroteo y respondieron al llamado del “presente” haciendo el saludo romano. La manifestación se desarrolló de forma pacífica, en presencia de la policía, pero en medio de protestas de los participantes en la contramanifestación organizada por la CGIL nacional, en la que también estuvo presente el eurodiputado Avs. Ilaria Salis.
Los manifestantes de la guarnición de la CGIL en Piazza Paracchini, como informó La Presse, arrojaron botellas de agua que contenían estiércol en dirección a los 50 neofascistas presentes en la conmemoración. “El saludo fascista es inconstitucional”, declararon dos antifascistas. Salvatore Ferrara de la Red Patriotas, quienes respondieron a su vez: “Acepto la denuncia y estoy orgulloso de ello. Son medallas”. Después de la manifestación de Dongo, los neofascistas estaban en Julien de Mezzegratodavía en el lago de Como, donde fueron fusilados el 28 de abril de 1945, frente a la puerta de Villa Belmonte, Benito Mussolini Y Claretta Petacci. Los nostálgicos guardaron un minuto de silencio frente a la casa De Maria donde el Duce y Petacci pasaron la última noche de sus vidas, luego se encontraron con el sacerdote Don Ferruccio Ortelli, quien bendijo el estandarte de la asociación de luchadores y veteranos de la República Social en el cementerio. Finalmente, se reunieron en la puerta de tiro para la ceremonia del “regalo”.
“No creo que los fascistas tengan nada que celebrar en general. Pero aún más, se me escapa que hay algo que recordar de la despreciable y cobarde fuga que terminó en Dongo”, comentó en las redes sociales la ex ministra del PD, Andrea Orlando.