El miércoles 8 de julio, la prensa francesa ganó a los gigantes digitales: la Autoridad de Competencia consideró que el grupo americano Meta, propietario de Facebook e Instagram, le había causado “un daño grave” al no pagar por el uso de sus contenidos, como exige el mecanismo de derechos afines.
La autoridad francesa de competencia ordena a la multinacional estadounidense “negociar de buena fe” con periódicos y agencias de noticias para remunerarlos, al considerar que sus prácticas pueden constituir “un abuso de posición dominante”.
Después de estas primeras medidas de emergencia, la Autoridad de Competencia tendrá que examinar ahora el fondo del caso, en vista de una posible decisión que se espera sólo dentro de varios meses.
Fue confiscado en 2025 por dos organizaciones colectivas que agrupaban a cientos de medios de comunicación franceses, Apig (Alianza de la prensa de información general) y DVP (Derechos próximos a la prensa).
Apig representa a cerca de 300 periódicos nacionales y locales, incluido Le Parisien – Today in France. DVP, por su parte, tiene la misión de recopilar y distribuir derechos afines entre sus miembros, que representan a 900 periódicos y agencias de noticias.
“Señal fuerte”
“Esta decisión envía una fuerte señal”, reaccionó el DVP. Esta “llamada al orden” no “perjudica el trabajo en cuanto al fondo”, subrayó su presidente, Jean-Marie Cavada.
“El Antimonopolio nos recuerda con fuerza: los derechos afines se aplican a Meta como a otras plataformas y nadie puede evitar una negociación transparente y justa con los editores”, afirmó Marc Feuillée, presidente de Apig y también director general del grupo Figaro, en un comunicado.
“No estamos de acuerdo con estas decisiones, pero participaremos constructivamente en este proceso”, aseguró Meta, afirmando estar “decidido a llegar a un acuerdo justo con DVP y Apig”.
Próximas negociaciones
La disputa entre estas organizaciones y Meta se refiere a la falta de renovación de los acuerdos a finales de 2024 para DVP y principios de 2025 para Apig. Desde entonces, “los accionistas de Apig y DVP ya no reciben de Meta ninguna compensación por derechos afines”, subraya la AGCM.
Esto, dice, “les causa daños financieros, mientras que su contenido impreso continúa transmitiéndose en los servicios Meta”. “Las prácticas de Meta corren el riesgo de reforzar la situación precaria de un gran número de editores y agencias de noticias, porque se ven privados de recursos esenciales”, insiste la Autoridad.
Por tanto, el gigante americano deberá “negociar de buena fe con los editores y las agencias de noticias según criterios transparentes”, comunicando “en un plazo de 15 días las informaciones útiles a las partes para el desarrollo de las negociaciones”. Esta negociación debe “cubrir el período de reanudación de los contenidos impresos a partir de principios de 2025”, precisa la Autoridad.
La amenaza de la inteligencia artificial
Los derechos de autor fueron establecidos para plataformas digitales por una directiva europea de 2019. Permiten remunerar a periódicos, revistas o agencias de noticias cuando sus contenidos son reutilizados por gigantes digitales.
Al final de una encarnizada batalla, la prensa francesa firmó acuerdos a partir de octubre de 2021 con Meta y a partir de marzo de 2022 con Google. Tras el consiguiente período de calma, los medios de comunicación reiniciaron el proceso judicial a finales de 2024 con, de fondo, la renegociación de los acuerdos firmados a partir de 2021. Están en curso procedimientos contra X, Microsoft o LinkedIn.
Las medidas adoptadas el miércoles contra Meta están “en continuidad con decisiones anteriores”, en particular contra Google, subrayó el presidente de la Autoridad de Competencia, Benoît Coeuré, en una rueda de prensa. Ya en 2020 la Autoridad había obligado a Google a negociar con la prensa. En marzo de 2024 fue multado con 250 millones de euros por incumplir algunos compromisos asumidos en 2022.
Más allá de los derechos conexos, a la prensa se le avecina otra batalla contra la inteligencia artificial (IA). Google anunció a finales de junio la inminente llegada a Francia de sus resúmenes de artículos generados por IA, lo que podría provocar una caída del tráfico en los sitios de medios.