El Ministro de Justicia Oppelt pide más personal para el Estado Mayor Especial para Extranjeros Peligrosos. ¿Qué quiere lograr con ello?
El nuevo ministro de Justicia, Moritz Oppelt, quiere actuar de forma más coherente contra los delincuentes extranjeros. “Tomaremos medidas aún más fuertes que antes contra aquellos que no respetan nuestras normas, cometen delitos y pisotean nuestros derechos de hospitalidad”, declaró el político de la CDU al periódico “Rhein-neckar-Zeitung” (miércoles). “Debemos posicionarnos mejor, también para demostrar que el Estado hace cumplir sus reglas”.
“Problema número uno”
El personal especial para extranjeros peligrosos debería incrementarse en términos de personal, tal como está previsto en el acuerdo de coalición. Actualmente cuenta con unos 60 empleados que se ocupan de unos 900 delincuentes peligrosos y quieren deportarlos o convencerlos de que abandonen el país. “Ahora simplemente necesitamos más poder en el estado mayor especial”, dijo Oppelt al periódico. A pesar del objetivo de racionalizar la administración, se necesitan recursos adicionales. El Ministro de Justicia y Migraciones calificó la velocidad con la que se expulsa del país a los delincuentes graves como el “problema número uno” en Baden-Württemberg.
Oppelt no teme que los inmigrantes que quieran integrarse bien o que ya están integrados se asusten. “Las personas que más sufren cuando los delincuentes graves no reciben un trato coherente son los que no lo son”, afirmó. “Porque hasta cierto punto este estigma afecta a todos”. Precisamente por eso es tarea fundamental del Estado hacer distinciones claras. “No le estás haciendo un favor a nadie si tratas con guantes de seda a alguien que no sigue las reglas”.
Identidades eliminadas y reportadas
Desde hace varios años, el personal especial se ocupa de casos que involucran a delincuentes o personas peligrosas, incluidos numerosos delincuentes graves. Según información anterior, algunos de ellos se encuentran en prisión o detenidos en espera de ser deportados, otros están en libertad después de cumplir sus condenas.
A instancias de los expertos, ya han sido deportados varios cientos de delincuentes y otros infractores graves del extranjero. Según los informes, cientos más fueron expulsados. En muchos casos se logró esclarecer de antemano la verdadera identidad de los afectados.
dpa