Como todas las empresas del sector, Provence Assistance Oxygène, PYME dirigida por Didier Daoulas, también está en dificultades: “Nuestros costes cambian porque dependemos mucho del precio del combustible, mientras que nuestras tarifas, fijadas directamente por la Seguridad Social, siguen estancadas”, lamenta el empresario. Por tanto, a diferencia de otras empresas, que tienden a repercutir el aumento del precio de las materias primas en sus productos o servicios, Provence Assistance Oxygène está condenada, por el momento, a reducir sus márgenes. “Desde el inicio de la crisis en Irán, el aumento de los precios del combustible le ha costado a todo el sector un millón de euros al mes”, continúa Didier Daoulas. Para salir de esta crisis, los distintos sindicatos del sector esperan reunirse próximamente con responsables de la Seguridad Social, para negociar un aumento de los precios regulatorios.