Se trata de una comunicación “cáustica” que acaba de redactar el Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos. En varias cartas publicadas el 12 de mayo, cuatro relatores especiales de la ONU – sobre sustancias tóxicas (Marcos Orellana), sobre medio ambiente (Astrid Puentes Riaño), sobre agua y saneamiento (Pedro Arrojo-Agudo, sobre alimentación (Michael Fakhri) – apuntan al Estado francés, pero también a los dos productores Daikin Chemicals y Arkema France.
“Desde 2022, varias investigaciones han revelado la presencia de niveles peligrosos de PFAS, por encima de los umbrales reglamentarios, en el “Valle Químico”, situado en los departamentos de Ródano e Isère en Francia.», como recuerda la propia organización de la ONU, contactada por la ONG por la justicia climática y ambiental, Notre Affaire à tous.
“Extremadamente estables en el medio ambiente, los contaminantes PFAS se han extendido más allá del perímetro industrial de las plantas de Arkema France y Daikin Chemicals France, exponiendo hasta 200.000 personas en 110 municipios de los departamentos de Ródano, Loira e Isère.subraya la carta de 16 páginas dirigida al Estado francés.