La infiltración islamista en la política constituye una amenaza concreta e inminente. Alemania también está despertando y es el jefe de inteligencia quien da la sorpresa, directamente al Bundestag, el parlamento federal.
Así lo revela un artículo exclusivo del Bild, el tabloide más leído de Alemania, que detalla una reunión a puerta cerrada con un número limitado de participantes, durante la cual el presidente de este aparato, Sinan Selen, advirtió a los interlocutores contra la penetración de los Hermanos Musulmanes en las instituciones.
Los miembros de la Hermandad Islámica, como se ha revelado, están tratando de infiltrarse en los partidos para transformar el Estado y la sociedad, con una estrategia paciente y de largo plazo. “El jefe de inteligencia interna – leemos en el título – advierte contra la infiltración de islamistas”. Bild habla de un “desayuno cerrado en el Bundestag”: “Sólo unos pocos invitados seleccionados – dice – pudieron escuchar la advertencia del Bundestag: las organizaciones islamistas quieren infiltrarse en las instituciones alemanas para influir en la política. Según informaciones obtenidas por Bild, Sinan Selen, presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), emitió esta advertencia”. “Los presentes se sorprendieron por la franqueza de Selen y lo que Bild ha aprendido del discurso del jefe del BfV es extremadamente preocupante.”
Sinan Selen, de 54 años, es desde 2025 presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, el servicio de inteligencia interno de Alemania, que vigila, entre otras cosas, a las organizaciones capaces de amenazar la Constitución democrática liberal.
La alarma sobre los riesgos que corre la democracia alemana, muy similar a la que ya se ha suscitado agudamente en Francia (donde recientemente se creó una comisión de investigación sobre el fenómeno), subraya la particular exposición de las organizaciones sociales y de los partidos de izquierda.
Es comprensible que estas revelaciones sobre una estrategia para alterar los procesos de toma de decisiones políticas hayan despertado una considerable aprensión, incluso en el mundo judío. En Jüdische Allgemeine, la revista más importante sobre la cultura judía en Alemania, leemos que, según informa “Bild” sobre los complots de los Hermanos Musulmanes, “no se trata de acciones a corto plazo, sino de estrategias a largo plazo destinadas a cambiar gradualmente los procesos de toma de decisiones sociales y políticas”. “Aunque estas organizaciones no recurren a la violencia abierta – se puede leer – persiguen sistemáticamente sus objetivos a través de contactos políticos, influencia social y el desarrollo de relaciones sólidas dentro de las instituciones”. La advertencia especifica que estos grupos operan formalmente dentro de los límites de la ley, pero sólo mientras la ley no contradiga sus creencias religiosas y políticas.
“El objetivo final –tal es el análisis– es un orden social basado en normas islamistas”. Y “según el informe Bild, los círculos de seguridad ven un peligro especial en que este tipo de redes sean subestimadas debido a una falta de concienciación o a un sentido de tolerancia poco comprendido”.