A finales de septiembre, el ex presidente francés fue condenado en primera instancia a cinco años de prisión. El tribunal consideró probado que dos empleados del entonces ministro francés del Interior, Sarkozy, negociaron con el servicio secreto libio en nombre de su jefe para financiar su campaña presidencial de 2007.

El resto de esta historia ha languidecido en subjuntivo durante años debido a la falta de pruebas contundentes. Se dice que muchos millones fueron llevados a París en grandes maletas llenas de dinero y escondidos en cajas fuertes del tamaño de un hombre en un banco. Se dice que un ex ministro francés utilizó el dinero para comprar un costoso condominio en París. Las pruebas se consideraron primero auténticas y luego falsas. La recepción estatal de cuento de hadas del dictador libio Muammar al-Gaddafi y sus ocho hijos en 2007, incluido un glamoroso viaje de campamento de una semana de duración en una tienda beduina en el centro de la capital francesa (Un toque de Oriente en París titulares de periódicos de la época) habría sido parte de este escandaloso complot estatal. La adaptación cinematográfica del thriller aún está pendiente. La detención debía realizarse de inmediato. No esperó el proceso de apelación.