En Perú han dimitido los ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa. Protestaron contra el cese de la compra prevista de aviones de combate estadounidenses por valor de 3,5 mil millones de dólares (unos tres mil millones de euros).
Los ministros Hugo de Zela (Relaciones Exteriores) y Carlos Díaz (Defensa) subrayaron que la credibilidad del país sudamericano está en juego toda vez que ya se firmó el contrato para la compra de los cazas F-16. Sin embargo, el presidente interino José María Balcázar anunció que dejará la decisión sobre la compra final de los aviones de combate a su sucesor elegido. La segunda vuelta está prevista para el 7 de junio. Perú Se nombrará al nuevo presidente.
Pero los resultados de la primera vuelta no se publicarán hasta mediados de mayo porque es necesario verificar más de 15.000 votos, según el máximo tribunal electoral de Perú. Cuando el 12 de abril se eligió al nuevo jefe de Estado y al nuevo parlamento, hubo algunos problemas con los documentos electorales. Por este motivo, en muchos lugares los colegios electorales permanecieron abiertos más tiempo del previsto.
Baile electoral entre populistas de derecha y extremistas de derecha
Se avecina una segunda vuelta entre la candidata populista de derecha Keiko Fujimori y otro candidato. Después de que se contó más del 80 por ciento de los votos, el extremista de derecha Rafael “Porky” López Aliaga y dos candidatos de izquierda estaban casi empatados. López Aliaga habló de “grave fraude electoral” y pidió la cancelación de la primera vuelta.
Keiko Fujimori ha sido detenida en el pasado por cargos de corrupción. Es hija del expresidente Alberto Fujimori, quien durante su mandato (1990 a 2000) fue encarcelado durante 16 años por graves violaciones de derechos humanos por parte de escuadrones de la muerte.
Hay un gran descontento con la política en el Perú. Casi todos los presidentes de los últimos años han sido sospechosos de corrupción o lavado de dinero o están en prisión por ello. Según algunas encuestas, más del 90% de los peruanos dicen tener poca o ninguna fe en la política.