Hay un primer sospechoso en el caso del gato con comentarios sexistas e imágenes de mujeres robadas de las cámaras de vigilancia del transporte público en Milán. Este es el empleado Cajero automático fotografiado en los últimos días por un pasajero mientras miraba al gato “Personal del Tesino. Precisamente a partir de esta imagen los investigadores de la policía local buscaron también a otros cuatro empleados, que aún no estaban siendo investigados, que escribían en ese momento en el chat. El delito imputado por los fiscales Grazia Colacicco y Carlo Enea Parodi es el de acceso no autorizado a un sistema informático.
Investigaciones
La Fiscalía de Milán, presidida por Marcello Viola, se ha centrado en la cuestión tras la denuncia de la empresa de transporte, que inmediatamente tomó medidas para esclarecer el episodio y hoy suspendió a los empleados implicados, incluidos sus salarios, mientras los políticos siguen discutiendo el caso y el líder del grupo del Partido Demócrata de la región de Lombardía, Pierfrancesco Majorino, señala con el dedo a quienes niegan el feminicidio, como Roberto Vannacci, “restando descaradamente importancia a la gravedad de la violencia de los hombres contra las mujeres”. Todo empezó hace unos días a bordo de un tranvía de la línea 15, en el trayecto entre Milán y Rozzano. Un joven pasajero advirtió en pausa una conversación telefónica de un empleado de un cajero automático, en la que aparecían imágenes de mujeres acompañadas de chistes sexistas y frases obscenas.
Informes
Según su relato, no se trataba de simples fotografías, sino de imágenes tomadas por cámaras instaladas en el transporte público. A partir de este informe comenzaron las investigaciones que llevaron a los investigadores a encontrar a los primeros participantes del grupo -entre los que también se encontraría un jubilado de cajero automático- y a investigar la hipótesis de un uso inadecuado de los sistemas de videovigilancia. El caso pasó así de artículos en redes sociales y controles internos en ATM, que también inició una denuncia ante el Garante de Privacidad, a una verdadera investigación criminal. Los investigadores, que también incautaron los teléfonos móviles y otros equipos informáticos de los cinco empleados buscados, pretenden determinar el origen de estas imágenes, ya sea que hayan sido obtenidas fotografiando vídeos del sistema de videovigilancia interno de los vehículos, visibles para los conductores, o penetrando de manera más compleja e ilícita en los sistemas centrales de recopilación de vídeos de seguridad. Sólo en este segundo caso sería mucho más concreta la controvertida hipótesis del acceso no autorizado a un sistema informático. También debes determinar cuántas personas participaron en el chat y cuándo estuvo activo. En este punto, es posible que otros empleados también estén bajo investigación.
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