Para evitar que esto vuelva a suceder, el hombre de 30 años recurrió a Enguerran Massy, ingeniero térmico de Ithaque, una empresa especializada en auditorías energéticas y apoyo a las renovaciones. Su misión: examinar este alojamiento situado en el tercer piso de un edificio Haussmann, entender cómo limitar el sobrecalentamiento y proponer soluciones. No necesariamente aire acondicionado. “El aire acondicionado Haussmann es un desafío”, advierte. Las limitaciones de la propiedad, la vecindad, el rechazo del calor externo: antes de llegar allí, según él, hay muchas otras palancas.