¡Venganza tras el escándalo del racismo! El equipo sub-17 de la USC Paloma venció al BFC Dynamo por 2-1 en el campeonato juvenil de la DFB. Pero el domingo pasado la fiesta en el césped artificial de Hamburgo-Barmbek fue diferente a lo habitual: cuatro policías entraron al terreno de juego inmediatamente después del pitido final y diez azafatas aseguraron el partido. Inusual para un juego juvenil. El motivo: un escándalo de racismo en el partido de ida.
En la primera etapa En febrero, en Berlín, los jugadores del Paloma fueron supuestamente insultados masivamente. Las acusaciones son graves: consignas racistas, ruidos de monos, gritos inhumanos. Un jugador abandonó el campo llorando.
La madre del joven jugador, entre lágrimas, dijo entonces a NDR: “Mi hijo escuchó comentarios racistas durante el partido. Dijo que estaba un poco abrumado porque nunca lo había experimentado antes. Luego se sorprendió mucho y abandonó el campo llorando. También había un vídeo hecho por otros padres. Y en este vídeo se podían escuchar estos ruidos de mono”.
La Federación Alemana de Fútbol (DFB) creyó en las acusaciones de la USC Paloma. El tribunal deportivo de la DFB ha adoptado una dura medida: una multa de 10.000 euros al BFC Dynamo, de los cuales los berlineses pueden utilizar hasta 3.333 euros para medidas preventivas contra la discriminación y el racismo. Una suma enorme por un accidente en el fútbol juvenil. El BFC se defiende legalmente del fallo. Tobias Bluhm, director del centro juvenil del BFC, declaró al Abendblatt: “La sentencia fue una gran sorpresa para nosotros porque, en nuestra opinión, las declaraciones de los testigos no reflejan el resultado”.
Pero la acusación no parece surgir de la nada. El club expulsó a uno de sus jugadores, que tras el partido supuestamente escandaloso fue sancionado con doce partidos por la DFB, con despido inmediato. Bluhm no quería ver la expulsión del adolescente como una admisión de culpabilidad.
Esta vez en Hamburgo, para el partido de vuelta, la situación permanecerá tranquila. Alrededor de 300 espectadores presencian un partido intenso pero justo. Sin insultos, sin escalada. La victoria por 2-1 supone una satisfacción anímica para Paloma.