La tragedia de Casamicciola del 26 de noviembre de 2022 vuelve a llamar la atención del juez de instrucción. Miembros de la familia cuatro de las doce víctimas de la inundación – Francesco Sirabella, Orlando Sirabella, Giuseppina Impagliazzo y Giovanni Impagliazzo – asistidos por el abogado Stanislao Giaffreda, presentó oposición al segundo pedido de sobreseimiento interpuesto por los fiscales Mario Canale y Stella Castaldo contra los catorce sospechosos.
La defensa pide al juez de instrucción Nicola Marrone que rechace la solicitud del fiscal: según la oposición, la fiscalía no aplicó plenamente las disposiciones del mismo juez para las investigaciones preliminares en la disposición de noviembre de 2025, que había impuesto nuevas investigaciones para identificar figuras institucionales que debían incluirse en el registro de sospechosos, entre ellos alcaldes, asesores de protección civil y funcionarios de la oficina técnica.
los nudos
Uno de los puntos centrales de oposición se refiere a la reconstrucción del evento meteorológico. La defensa observa que las conclusiones del fiscal se basan en datos de precipitaciones de estaciones ubicadas Forio, Ischia Porto, Monte Epomeo y Piano Liguori, por tanto fuera de la cuenca del Cava Celario. De ahí la polémica según la cual el carácter excepcional de las precipitaciones no ha sido demostrado con datos directos sino sólo deducidos de mediciones realizadas en otras zonas de la isla. Lo mismo ocurre con los umbrales de alarma: los recurrentes sostienen en el presente asunto que, a falta de pluviómetros instalados en Casamicciola, no es posible determinar con certeza cuándo se superaron realmente los umbrales en la zona de que se trata. Una red de monitoreo local, dice el documento, podría haber registrado un aviso previo del evento, proporcionando más tiempo para activar los procedimientos de evacuación. La ausencia de este sistema de control se denuncia como una de las omisiones denunciadas a los sucesivos administradores a lo largo de los años.
Otro capítulo se refiere a las obligaciones que establece la legislación de protección civil. El abogado Giaffreda afirma que el alcalde, como autoridad municipal de protección civil, tiene el deber de elaborar y mantener actualizado el plan de emergencia. Obligaciones que la defensa considera concretas y operativas y no simples indicaciones programáticas. En apoyo de la tesis, recordamos también el procedimiento relativo al corrimiento de tierras de 2009, en el que el entonces alcalde, Vincenzo D’Ambrosio, fue condenado en primera instancia por no adoptar el Plan de Protección Civil.antes de que el delito sea declarado prescrito en apelación.
La defensa también cuestiona las motivaciones con las que la acusación excluye la responsabilidad individualrecordando la brevedad de ciertas tareas administrativas, la falta de personal, la situación financiera del Municipio, el terremoto de 2017 y la pandemia. Según la oposición, el período examinado abarca un período de diez años, de 2012 a 2022, durante el cual habría sido posible adoptar medidas preventivas. En cuanto a la relación causal, la oposición afirma que una red de vigilancia local podría haber permitido una alerta más rápida. Recordamos también las primeras llamadas de auxilio que llegaron a los centros operativos a las 4:30 horas y la percepción generalizada de peligro registrada antes de la fase más devastadora del flujo.
Según la defensa, un plan municipal actualizado debería haber incluido procedimientos de evacuación activables. también con base en informes del territorio. Finalmente, se cuestiona la tesis de la absoluta imprevisibilidad del deslizamiento de tierra. La oposición recuerda hechos anteriores ocurridos en el mismo bando en 1910, 2009 y 2018.