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en tercer lugar peor podio esta semana encontramos el rojo ausente. Estamos en Turín, donde esta semana se han concedido los méritos cívicos. Diez ganadores. Entre ellos se encuentran también los policías Lorenzo Virgulti y Alessandro Calista, implicados en los enfrentamientos del 31 de enero durante el desfile de Askatasuna. Durante el acto, Calista quiso dedicar un “pensamiento a todos los hombres y mujeres que desarrollan su trabajo con determinación y pasión, lejos de los focos”. El alcalde Stefano Lo Russo hizo bien en rendir homenaje a la policía que fue atacada por los violentos habituales de Askatasuna. Lo que nos entristeció profundamente fue la ausencia ideológica de los asesores de Avs y de su asesor. El alcalde debería hacerse dos preguntas sobre sus aliados y la coalición que lo apoya. Una coalición que es todo menos moderada y reformista. Una coalición con un alma profundamente radicalizada. Una coalición en la que hay simpatizantes de Askatasuna.

En segundo lugar tenemos a la actriz. Lupita Nyong’oActriz de origen keniano a la que próximamente podrás ver interpretando a Elena, la Elena “de brazos blancos”, en la nueva película de Christopher Nolan Odisea. No satisfecha con la ya inflamada polémica en torno a la relectura despierta del poema, agravó la situación lanzándose a una absurda diatriba hiperfeminista contra la cantante griega. De hecho, durante una entrevista, acusó a Homero de no dar suficiente voz a las mujeres. Ahora bien, no sabemos qué estudios hizo Nyong’o pero esperamos que antes de rodar la película haya dedicado tiempo a leer la Ilíada y la Odisea. Seguramente habrá captado, más allá evidentemente de la centralidad de Elena, la importancia de una figura como Penélope. Y luego Circe y Calipso, Atenea y Afrodita, y Tetis y Cassadra. Discutir por discutir, incluso cuando sea completamente infundado, sólo corre el riesgo de convertirse en un boomerang. ¡Qué descalificación!

En primer lugar del podio tenemos Sigfrido RanucciElly Schlein y todos aquellos que sospechaban que el derecho era culpable del ataque contra el anfitrión de Informes. Ahora que Valter Lavitola está acusado de ser el instigador de la bomba colocada bajo el coche del periodista, cabría esperar una disculpa de quienes se apresuraron a señalar con el dedo al gobierno. Una disculpa que lamentablemente tiene pocas posibilidades de concretarse. Sin embargo, algunas acusaciones presentadas el año pasado fueron más pesadas que piedras. El propio Ranucci había sugerido que podría haber una conexión con el subsecretario Fazzolari. Schlein, sin embargo, dijo en un discurso público que “la democracia está en peligro y la libertad de prensa está en peligro cuando la extrema derecha está en el gobierno”.

Evidentemente ahora la justicia seguirá su curso e intentará arrojar luz sobre los muchos puntos oscuros de esta triste historia. Sin embargo, persiste el peso de ciertas declaraciones hechas con el único objetivo de deslegitimar al gobierno y al centroderecha. El barro de siempre que nadie de izquierda dirá jamás: me equivoqué.

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