Colonia – Lufthansa dejará de operar en su filial CityLine. Un comunicado decía que los acontecimientos actuales en el mundo y las huelgas en curso han llevado a esto, según supo BILD. La decisión se produce en medio de una ola masiva de huelgas en Lufthansa. Tanto la tripulación de cabina como los pilotos dejaron de trabajar durante días y se cancelaron cientos de vuelos. Los conflictos laborales en curso han exacerbado aún más la situación y pueden haber acelerado el cambio.
La medida es dura: las operaciones de vuelo de la filial regional serán “suspendidas temporalmente”. En concreto, esto significa que los vuelos de CityLine dejarán de operar hasta nuevo aviso. La carta a los empleados afirma que las huelgas y la tensa situación plantean a la empresa importantes desafíos. La ya difícil situación económica está empeorando aún más debido a problemas operativos y aumentos masivos de los costos del combustible.
En consecuencia, Deutsche Lufthansa AG pone fin con efecto inmediato a los llamados contratos de arrendamiento con tripulación con CityLine. Lufthansa Cargo también amenazó con dar ese paso. Luego de una revisión interna, se tomó la decisión de suspender completamente las operaciones de vuelo por el momento. Se dice literalmente que este paso fue “doloroso” pero inevitable.
Esto tiene consecuencias drásticas para los empleados: los empleados de cabina y de cabina reciben un permiso revocable, salvo algunas excepciones. Al mismo tiempo, deberían iniciarse debates con las comisiones responsables sobre cómo proceder.
CityLine desempeña un papel central en el sistema de Lufthansa: la filial opera principalmente vuelos de enlace a los centros de Frankfurt y Múnich y garantiza que los aviones de larga distancia se utilicen al máximo de su capacidad. Un punto muerto no sólo afecta a la sucursal en sí, sino a toda la red.
Queda por ver qué sucederá a continuación con los empleados. En la carta, la empresa se compromete a ofrecer al mayor número posible de empleados una perspectiva dentro del Grupo Lufthansa. Al mismo tiempo, sin embargo, está claro que con este paso la escalada del conflicto sobre la negociación colectiva alcanza una nueva dimensión.