Unos cientos de personas se reunieron por iniciativa de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) en París el domingo 3 de mayo, Día Mundial de la Libertad de Prensa, para denunciar ataques sin precedentes en todo el mundo. “El deber de informar / El derecho a ser informado”se leía en francés, inglés y español en una larga pancarta desplegada frente al ayuntamiento, donde se habían reunido los manifestantes.
“La prensa es atacada en todas partes, en todos los sectores, incluso en aquellos donde no hay guerra”Anthony Bellanger, secretario general de la FIP, dijo a la Agence France-Presse (AFP). “Incluso en la democracia más grande, Estados Unidos, hay una guerra contra los periodistas, la vida diaria y las condiciones de trabajo son extremadamente difíciles”advirtió.
Además de miembros de la UNESCO y de la Liga de Derechos Humanos, la mayoría de los manifestantes formaban parte de la FIP, que inaugurará su congreso y celebrará su centenario el lunes. Fundada en 1926, esta federación es la mayor organización de periodistas del mundo: representa a 600.000 profesionales de los medios en 187 sindicatos y asociaciones en más de 140 países. Apoya a los periodistas y sus sindicatos, defiende los derechos humanos, la democracia y el pluralismo de los medios.
“Cien años después, esta solidaridad internacional es más necesaria que nunca. Lo vemos a través de nuestras diversas acciones en todo el mundo, en Ucrania, Afganistán, Yemen y Palestina”subrayó.
Observación alarmante
La libertad de prensa ha alcanzado su nivel más bajo en un cuarto de siglo, según Reporteros sin Fronteras, que publicó el jueves su ranking mundial anual elaborado en 2002. Francia ocupa el puesto 25Y (“situación bastante buena” según RSF).
Según una encuesta del colectivo Forbidden Stories, realizada entre alrededor de 200 periodistas ya preocupados en 53 países, el 70% de los encuestados cree que las investigaciones colaborativas y transfronterizas son la forma más eficaz de resistir las amenazas.
“La liberación de periodistas y profesionales de los medios detenidos arbitrariamente es imperativa”subrayó el domingo el portavoz del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores, recordando que Francia continúa “actuar con las autoridades argelinas” obtener la liberación del periodista deportivo Christophe Gleizes, detenido en mayo de 2024.
“Frente a las restricciones a la libertad de expresión y a la libertad de prensa en muchos países del mundo, así como a la difusión de informaciones falsas y a la creciente manipulación de la información, Francia recuerda que la libertad de informar y de ser informado es esencial para el ejercicio de la democracia”continúa el comunicado del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores.