– artículo actualmente en actualización –
Una vez finalizados los interrogatorios llevados a cabo por la policía federal de Flandes Occidental, Federica Mogherini, Stefano Sannino y Cesare Zegretti, implicados en el supuesto escándalo sobre los fondos destinados a jóvenes diplomáticos europeos, fueron liberados de la noche a la mañana. Como es sabido, las acusaciones se refieren a fraude en adquisiciones públicas y corrupción, conflicto de intereses y violación del secreto profesional. Los tres hombres fueron liberados porque “no se consideraba que hubiera riesgo de fuga”.
La Fiscalía Europea fue alertada por “fuertes sospechas” de irregularidades en la licitación para la nueva Academia Diplomática Europea. No hace falta decir que la operación ataca el corazón de la diplomacia comunitaria, al llevar ante la justicia al ex alto representante de la UE. La fiscalía cree que el instituto, dirigido desde 2020 por Mogherini, obtuvo información privilegiada sobre los criterios de selección del dictamen antes de su publicación oficial.
Una potencial ventaja competitiva que alertó inmediatamente a los investigadores que custodiaban el presupuesto de la Unión.
Pensamos en los fantasmas del Qatargate -que estalló en diciembre de hace tres años y luego permaneció donde comenzó- y en las recientes sombras sobre Huawei.