el ingeniero Paolo Bontempi murió a los 93 años. Su histórica compañía, Bontempi, llevó la música a los hogares de generaciones enteras de niños y adolescentes. De hecho, en los años 70, sus coloridos pianos y órganos eran un regalo imprescindible bajo el árbol de Navidad. Bontempi murió en Montelupone, en la provincia de Macerata, donde residía, y la noticia de su desaparición se difundió tras el funeral, de forma estrictamente privada.
Desde la pequeña tienda de acordeones fundada por su padre Egisto en 1937, Paolo Bontempi logró construir un imperio industrial transformando instrumentos musicales sencillos y coloridos en verdaderas herramientas educativas. Su empresa, en los años 1970, contaba con hasta mil empleados y era la única en el mundo que reproducía todos los instrumentos musicales en versión de juguete. El emblemático Órgano de Acordes es un pequeño órgano de teclado que imitaba al famoso Hammond, muy popular entre los niños, y el piano acompañado del “método Bontempi”, un sistema que permitía a los niños tocar directamente, sin conocimientos previos.
La marca también se ha consolidado gracias a importantes licencias internacionales, entre ellas Walt Disney, Warner Bros y Barbie, que llevan a las habitaciones de los niños personajes como Mickey Mouse y otros protagonistas del imaginario colectivo. Pero Bontempi no se limita al mercado italiano: la empresa de Las Marcas abre empresas en Estados Unidos, Alemania, Francia, Bélgica, Inglaterra, España, Suiza y Canadá.
En 2023, el ingeniero Bontempi recibió el Premio Mugellini. Una recompensa obtenida gracias a su idea.