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Ella lo llamaba “Papá”, él la llamaba “Bonfanti”, es decir por su apellido. Estuvieron casados ​​58 años, toda la vida, en nombre de su familia. Ella, Enoe, tímida, reservada, ocupada criando a sus hijos y trabajando en Mediaset sin ser reconocida, sin participar jamás en la vida social y en las incursiones de él, su famoso marido, Vittorio Feltrihoy consejero regional de los Hermanos de Italia, fue durante toda su vida uno de los periodistas más vehementes y pendencieros de la derecha nacional.

Después de toda una vida juntos, la señora murió Enoë Bonfantinacido en 1938, casado con Feltri desde el 15 de junio de 1968. Se conocieron en el orfanato donde Feltri, viudo a los 23 años, trajo a sus dos hijas gemelas, Saba Laura y Laura Adele, nacidas de su primer matrimonio con María Luisa (1944-1967), fallecida a los 23 años por complicaciones relacionadas con el parto.

Enoe tenía 30 años cuando vio por primera vez al joven viudo Vittorio; fue educadora, se hizo cercana a estas dos niñas, luego se acercó también a su padre, entonces pobre y puesto a prueba por la vida. Así nació su vínculo y luego llegaron dos hijos más, Mattia (también periodista) y Fiorenza. Y toda una vida con uno de esos periodistas italianos que nunca pasaban desapercibidos y que hacían de su actitud polémica y de su “mal activismo” una marca registrada, de un hombre entero, como antaño era costumbre.

Contaron a Mediaset que sus compañeros sólo descubrieron quién era el marido de la tímida programadora en las colas del programa cuando Silvio Berlusconi había venido a buscarla. Trabajaba cabizbaja, mientras Vittorio Feltri recorría las grandes temporadas de su carrera periodística: desde sus inicios en “L’Eco di Bergamo” hasta su paso por el “Corriere della Sera”, pasando por la dirección de “Europeo”, “Ineditore”, “Giornale” -donde recuperó el legado de la dirección de Indro Montanelli -, y el “Libero”, volado varias veces. Pero detrás de una carrera marcada por grandes responsabilidades había una dimensión privada, en la que su esposa Enoe representaba estabilidad y apoyo, como siempre les ocurre a los hombres de éxito.

“Si no tienes el apoyo de tu mujer, te sientes solo, abandonado, triste, no tienes fuerzas para reaccionar”, admitió Feltri en una entrevista en la que habló de su tumor, tras confesar varias veces al describir su vida que él también la había engañado. Enoe, por su parte, con su carácter tímido, brusco y un tanto irónico, había confirmado que estaba al tanto de las escapadas que no ocultaba, calificándolas de “diversificaciones”: “Eran muy aburridas – comentó – y nunca me gustaron. Juró no volver a hacerlo, pero juró en falso. Dijo que eran tonterías: se justificaba como quien engaña y minimiza”.

Como ocurre en muchas historias de larga duración, el amor también resiste al final y los hombres famosos no se separan fácilmente de sus esposas. Dijo que aún hoy tenían sus rituales diarios, ir al Bar Basso a tomar un aperitivo tomados de la mano.

Feltri, consejero regional lombardo de Fratelli d’Italia, recibió el pésame del jefe del grupo Pirellone Christian Garavaglia y el coordinador regional del partido carlo maccari. “Recordaremos a Enoe – escribe en una nota – como una mujer reservada, fuerte y concreta, que supo ser un punto de referencia constante para su familia, acompañando discretamente un largo camino humano y profesional junto a su marido”.

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