La visita fue discreta. El 13 de abril, el general Vincent Giraud, jefe de gabinete del presidente Emmanuel Macron, aterrizó en Abuja. En la capital nigeriana se reunió con el jefe de Estado, Bola Tinubu, y con altos oficiales del ejército. El contexto es tenso. Dos días antes, más de cien personas habían muerto, entre ellas varias decenas de civiles. de los ataques del ejército al mercado de Jilli, en el noreste del país.
La operación antiterrorista, calificada de error por la ONG Amnistía Internacional, no ha impedido que ambos socios debatan sobre el refuerzo de su cooperación militar. La atención se centra, por ahora, en el intercambio de inteligencia y el entrenamiento ocasional del ejército nigeriano por parte de Francia.
Pero ante la expansión, en los últimos meses, de amenazas insurreccionales proteicas (grupos yihadistas, bandidos y milicias comunitarias), París y Abuja están acelerando el ritmo. Sin embargo, los contornos del fortalecimiento de su asociación militar siguen sin estar claros. Contactado por el mundoLos dos gobiernos no quisieron responder a las solicitudes.
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