Si la gestión energética es fundamental para el funcionamiento de los satélites, igualmente importante es la evacuación del calor producido por sus sistemas. A diferencia de los sistemas terrestres, este calor no puede disiparse por conducción o convección en el vacío del espacio. Precisamente para satisfacer esta necesidad nació en 2001 la empresa belga European Heat Pipes (EHP). Casi 25 años después, con el apoyo de la Intercommunale du Brabant Wallon (Inbw), Airbus Defence & Space (accionista del 51%) y Wallonie Entreprendre (accionista del 49%), EHP inauguró su nuevo edificio, fruto de una inversión de 20 millones de euros.
Inaugurado el 26 de junio, este edificio de 10.000 m², de los cuales 2.000 m² de sala blanca, permite a la empresa Nivell satisfacer la demanda de heatpipes. Este sistema pasivo de dos fases representa el producto estrella de EHP. “Transforma la fase del fluido contenido en el interior del tubo de líquido a vapor sin necesidad de intervención humana”explica Maxime Boninsegna, responsable de desarrollo empresarial de EHP. Este cambio de fase permite capturar el calor producido en las zonas de mayor consumo energético del satélite y transferirlo a un radiador, capaz de irradiarlo al espacio.