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Compensación generosa. Un turista alemán recibió una indemnización de 1.000 euros después de que durante sus vacaciones en un hotel griego le privaran repetidamente de tumbonas por falta de espacio.

El hombre que en 2024 estaba de vacaciones en la isla de Kos con su esposa y sus dos hijos afirma haberse levantado cada mañana al amanecer para buscar el preciado y evidentemente preciado sésamo durante al menos 20 minutos, en vano. Por falta de espacio, se vio obligado a tumbarse en el cemento con su esposa e hijos, informa The Guardian.

Enfadado, el turista que había pagado más de 7.000 euros para llevarse a su familia de vacaciones ya había recibido un reembolso parcial del hotel tras mostrar su descontento. Pero el mes pasado, el Tribunal de Distrito de Hannover dictaminó que la familia de cuatro miembros merecía una suma mayor. Considerado responsable, el organizador del viaje tuvo que pagar a la familia 986,70 euros.

“Reserva inadecuada de tumbonas”

En el stand, el hombre afirmó que ni el hotel ni el operador turístico hicieron nada para garantizar que se respetaran las normas del establecimiento relativas a la “reserva inadecuada de tumbonas”, a pesar de sus repetidas peticiones al personal.

Según el tribunal, aunque los turistas deben aceptar que no siempre tendrán acceso a una tumbona, corresponde al operador turístico, que tiene una relación directa con el hotel, garantizar que se establezca un sistema que garantice que haya un número suficiente de tumbonas en relación con los turistas.

El sitio de información jurídica Legal Tribune Online explica la responsabilidad del operador turístico alemán basándose en el rigor de las leyes que regulan este tipo de viajes con todo incluido. De hecho, el hotel se considera un prestador de servicios que actúa por cuenta del organizador, quien, por tanto, está obligado a gestionar situaciones como ésta.

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