Además de preparar a sus manitas para las competiciones, Christophe Chalon posee su propia perrera, “Téjy”, llamada así en referencia a sus hijos Thomas y Jérémy. Aunque evidentemente este aspecto de las carreras no es una ciencia exacta y requiere paciencia, el profesional de Saint-Ouën-des-Toits (Mayenne) puede presumir de aportar algunos elementos positivos en cada generación. “Es mucho trabajo”, confirma el hombre que posee esta gorra desde hace tres décadas. Por otro lado, es muy agradable estar en el origen del nacimiento de potros y potras que se convierten en buenos manitas. Además soy bastante optimista con mis generaciones que actualmente tienen 2, 3 y 4 años. »