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Repasó misas en algunas iglesias de Rávena en TikTok, se encontró en el banquillo y finalmente fue absuelto. La fiscalía de la ciudad de Romaña había solicitado una sentencia penal contra él, que preveía una multa de 600 euros, por delitos contra la fe religiosa al denigrar a personas y cosas. Pero el juez de instrucción Corrado Schiaretti absolvió a Taylor Ragazzini, de 31 años, “porque los hechos no existen”.

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Para el magistrado, tal y como informa Il Resto del Carlino, en estas críticas realizadas con “metáforas del fútbol, ​​referencias a la saga de Harry Potter, al mundo de la lucha libre y a los videojuegos”, no existía “el deseo de ofender como un fin en sí mismo”.

El contenido de los vídeos, subraya el juez en la motivación de la sentencia, “demuestra que el autor no perseguía el objetivo de despreciar a los creyentes como tales”, sino el de “construir contenidos de entretenimiento irreverentes”.

Los vídeos que terminaron bajo el control de la fiscalía fueron seis y fueron eliminados. Se realizaban a principios de año durante los servicios litúrgicos. Según la fiscalía, se trataba de un contenido ofensivo: en un vídeo, un sacerdote era descrito como “ultra líder” y a los fieles como “la curva”, en otro vídeo comentaban la imagen de un Papa descrito como “un luchador famoso: su gesto especial es saltar la tercera cuerda”. En otra ocasión, la efigie del Padre Pío fue comentada de esta manera: “Todo engrasado, listo para el señor Olimpia”. Y otro comentario inoportuno sobre san Cristóbal – “Parece un empresario abusivo” – y una crítica a la comunión eucarística: “Para probar, en mi opinión, comí un poco de una parte de Jesús…”. Los ritos se evaluaban en forma de puntuaciones numéricas llamadas “amén”. Según los jueces de instrucción, el hombre no cometió ningún delito: “El formato comunicativo es el de la parodia social y la sátira pop, y no la burla como fin en sí misma”.

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