De Spalletti podemos decir todo excepto que es un catenacciaro o un entrenador que tiene cuidado de no tomarlos primero: su carácter siempre ha sido el de un entrenador proactivo, capaz de hacer jugar bien a sus equipos y de encontrar las vías más alternativas para aumentar la fuerza ofensiva del grupo que tiene. Siempre ha sido así y lo será también en los próximos dos años en los que está vinculado a la Juventus: que, tras la última osada vuelta del campeonato, ha recuperado la cuarta plaza en la clasificación, poniendo también en la mira al Milan, ahora tercero pero en crisis de resultados y quizás también de confianza.
Mentalmente, pues, la Dama se encuentra bien, por no decir muy bien, después de haber visto el abismo durante el partido fuera de casa en Roma, cuando empató en pleno tiempo añadido, sentando las bases para el regreso a la clasificación que aún está en marcha. Y así: después de este empate 3-3, los bianconeri ganaron cuatro de los cinco partidos siguientes (contra Pisa, Udinese, Génova y Atalanta: entre los dos, el empate 1-1 en casa contra el Sassuolo) sin encajar un gol. En otras palabras: ahora que se acerca la meta, dejemos de lado algo de estética y pongámonos manos a la obra. Quizás no podamos hablar de Spalletti como creador de resultados en el sentido degradante de la palabra, pero es un hecho que la Juve, en sus últimas salidas, ha demostrado ser un equipo menos flotante cuando no tiene la posesión y más atento en las coberturas. En este sentido, la sucia victoria de Bérgamo se convirtió en el manifiesto de lo que los bianconeri quieren ser en los últimos seis días del campeonato: cínico y concreto, quizás dejando de lado algunos adornos pero prestando atención a los tres puntos y ya. Habiendo encontrado también a Di Gregorio finalmente sereno y puntual entre los postes (con el penalti detenido contra el Génova), solo queda seguir así.
Recordemos también que ocho de los nueve campeonatos consecutivos de la era Conte-Allegri se ganaron con la defensa menos derrotada de la Serie A: el manifiesto de Spalletti parte de otras hipótesis pero, dado que “aquí vivimos para terminar al menos cuartos”, vale más equiparnos.
Y sepan que, con el técnico Certaldo en el banquillo, la portería a cero hasta ahora ha sido 14 de las 17 registradas por la Juve este año: porque es bueno ofrecer un fútbol divertido y ofensivo, pero sólo si se combina con una buena fase defensiva.