Para quienes consideran la agricultura como carrera, el primer obstáculo es casi siempre el costo de la tierra. Precisamente en este punto interviene, también para 2026, la convocatoria “Generazione Terra” anunciada por Ismea (Instituto de Servicios para el Mercado Agroalimentario), una de las principales medidas públicas destinadas a favorecer la entrada de los jóvenes menores de 41 años en el sector agrícola, o apoyar a quienes ya han tomado esta decisión.
El objetivo es claro: facilitar la compra de tierras agrícolas y apoyar el relevo generacional en un sector donde la edad media de los empresarios sigue estando entre las más altas de Europa.
Ayuda concreta para comprar terreno
El principio de la medida es simple: hacer posible el acceso a la tierra incluso para quienes no tienen el capital inicial. De hecho, la licitación permite financiar hasta el 100% del valor de las tierras agrícolas, a través de dos instrumentos principales. El primero es el préstamo subsidiado, el segundo, más estructurado, consiste en que Ismea compre directamente la tierra y luego la transfiera al joven agricultor.
En este segundo caso, se activa un mecanismo similar al de un alquiler con opción a compra: el terreno se utiliza de forma inmediata, mientras que el inmueble sólo se consolida al finalizar el plan de pago diferido. Un sistema diseñado para reducir la barrera económica de entrada.
¿Quién puede acceder a la convocatoria de licitación?
La medida está dirigida a jóvenes agricultores menores de 41 años, pero con una importante distinción entre los distintos perfiles. Pueden participar emprendedores agrícolas ya en activo, jóvenes que pretendan iniciar un nuevo negocio, startups con formación o un proyecto empresarial estructurado.
Dependiendo de la categoría, los límites de financiación también cambian, alcanzando hasta alrededor de 1,5 millones de euros para empresas ya consolidadas, mientras que son más limitados para aquellas que acceden por primera vez al sector.
Solicitud en línea únicamente y plazos
La solicitud se realiza exclusivamente online a través de la plataforma Ismea. No está previsto ningún otro método. Un elemento clave tiene que ver con el tiempo: las solicitudes se evalúan según el orden de llegada y la integridad de la documentación. Es decir, no basta con tener los requisitos, sino que también son fundamentales la rapidez y precisión de la presentación.
El trámite requiere la firma digital y la presentación de un proyecto empresarial acorde con la actividad agrícola prevista.
Una convocatoria relacionada con un proyecto empresarial real
“Generación Terra” no es sólo un préstamo para la compra de terrenos. Se trata de una medida vinculada a un plan de negocio real. El proyecto puede incluir:
inversiones en innovación tecnológica;
mecanización agrícola;
prácticas de sostenibilidad ambiental;
expansión de cultivos;
desarrollo de cadenas productivas.
El objetivo es evitar que las ayudas se limiten a la compra de inmuebles, sino más bien fomentar la creación de empresas agrícolas estructuradas y competitivas.
Una medida ya probada a lo largo de los años
El anuncio no es del todo nuevo. En los últimos años, Ismea ya ha activado herramientas similares que han permitido a muchos jóvenes acceder a tierras agrícolas gracias a financiación subvencionada o transferencias directas.
Según los datos de la organización, las operaciones financiadas abarcaron miles de hectáreas, a menudo en zonas internas y rurales donde el riesgo de abandono agrícola es mayor.
Recursos y franjas horarias
Para el nuevo ciclo del programa, los recursos totales ascienden a unos 120 millones de euros, de los cuales un 10% se reserva para las zonas del interior y de montaña.
El plazo de presentación de solicitudes, abierto el 22 de abril, se extenderá hasta el 19 de junio, durante el cual se podrá acceder a la plataforma de acreditación, recopilación y validación de solicitudes.
Qué significa esto para aquellos que quieren cultivar
Para los jóvenes menores de 41 años que quieran crear o desarrollar un negocio agrícola, la convocatoria “Generación Terra” de Ismea representa una de las oportunidades más concretas para superar el principal obstáculo de entrada al sector, el acceso a la tierra.
En cualquier caso, se trata de una medida competitiva, con recursos limitados y criterios que premian no sólo la calidad del proyecto
empresarial, sino también la integridad de la documentación y la puntualidad en la presentación de la solicitud. Elementos que hacen que la preparación y organización sean determinantes para incrementar las posibilidades de acceder a financiación.