Cifras astronómicas. Publicada online el martes, la petición que pide la salida de Kylian Mbappé del Real Madrid superó este miércoles por la tarde los 14 millones de firmantes. “Si crees que es necesario un cambio, no te quedes callado: firma esta petición y defiende lo que crees que es mejor para el futuro del club”, se lee simplemente en el sitio que hace mucho ruido en las redes sociales desde hace 24 horas.
Una iniciativa que se enmarca en la ola digital anti-Mbappé que surgió a principios de semana, bajo un post X del club madrileño anunciando el próximo Clásico contra el Barcelona. En el espacio dedicado a las respuestas de esta sencilla publicación, casi 3.000 personas reaccionaron masivamente con un fotomontaje pidiendo la destitución del delantero francés, incluido también en la ilustración de la famosa encuesta.
¿Cifras artificialmente infladas?
¿Suficiente para sostener la tesis de un verdadero desencanto, o más bien de un odio creciente, entre los aficionados del Real Madrid y los aficionados al fútbol hacia Mbappé? De hecho, las cifras contenidas en la petición deben tomarse con cautela. Ante la magnitud de la movilización -el objetivo inicial de 100.000 firmas se alcanzó en menos de una hora, el millón casi con la misma rapidez-, @ArobaseGiovanny conocido como “Gio CR7”, un usuario conocido en el mundo del fútbol en
“Hice clic en el sitio y las firmas llegaron muy rápido”, informó por la tarde. “Me pareció extraño. Al examinar el código, descubrí que está codificado de manera que las firmas aumentan constantemente”, señaló, apoyando las capturas de pantalla, planteando la hipótesis de un “contador cíclico para inflar los números”.
❌❌ Hice clic en el sitio y las firmas iban muy rápido.
Pensé que era extraño.
Examinando el código encontré: Está codificado para que las firmas aumenten constantemente.
No hay grandes cambios, ni caídas, ni picos.
IMPOSTOR. https://t.co/wyFQdioKrj pic.twitter.com/wUaQrbIL49
—Gio CR7 (@ArobaseGiovanny) 5 de mayo de 2026
Dudas que comparte Clément Domingo, alias SaxX, un hacker involucrado en el mundo de la ciberseguridad muy conocido en las redes sociales. En otra publicación sobre X, enfatizó la “diplomacia cibernética”. Responderla plataforma que alberga la famosa petición. Destinado “a estudiantes y desarrolladores que quieren probar una idea”, este último, según él, “no verifica la identidad del creador” y no ofrece “moderación”, a diferencia de los sitios citados como change.org, que cuenta con equipos dedicados a luchar contra el fraude de firmas.
“Pude votar 100 veces en menos de un segundo”
Otro problema: la ausencia de un mecanismo de protección fiable contra la falsificación. El sitio en cuestión, por ejemplo, no requiere la validación del correo electrónico de los votantes, lo que deja la puerta abierta a los “bots”, estos programas automatizados creados para realizar tareas repetitivas a través de una red. Como, por ejemplo, permitir a los usuarios firmar miles o incluso millones de veces.
Para garantizar la falta de fiabilidad de la plataforma, SaxX llevó a cabo la prueba creando un bot. “Pude votar 100 veces en menos de un segundo”, explicó a Le Parisien. “Mi abuela podría hacerlo. Pregúntenle a una inteligencia artificial de mercado cómo sortearlo”, nos reveló sobre la supuesta imposibilidad de firmar la petición más de una vez.
Lógico, por tanto, que el contador subiera tan rápido. “Todo el mundo se dejó engañar, todo el mundo cayó en la trampa”, asegura el especialista, preocupado “por el número de redacciones que compartieron la información” sin verificación técnica.
Este último recomienda nunca firmar una petición alojada en una plataforma como Responder. “No sabemos si la persona registró su dirección IP, sus metadatos, el tamaño de su ordenador…”, advierte Clément Domingo, temiendo que la cuestión vaya más allá de Mbappé y el Real Madrid.
“¿Qué pasaría si fuera un ciudadano sometido?”, se pregunta, imaginando el uso de tal petición en el marco de una “falsa movilización contra una ley” o de una “maniobra de influencia” vinculada a una votación electoral, por ejemplo.