Según se informa, el presidente estadounidense Donald Trump está cada vez más irritado por la actitud de Irán en las negociaciones nucleares y aparentemente está evaluando la posibilidad de nuevas operaciones militares con más atención que en las últimas semanas. Así lo informan fuentes cercanas a las conversaciones, según las cuales el magnate mostró una fuerte intolerancia hacia el continuo cierre del Estrecho de Ormuz y las divisiones internas dentro de la dirección iraní, vistas como un obstáculo para concesiones concretas por parte de Teherán. CNN lo informa. La última respuesta iraní a las negociaciones fue calificada por Trump como “totalmente inaceptable” y “estúpida”, alimentando dudas entre varios funcionarios estadounidenses sobre la verdadera intención de la República Islámica de negociar seriamente. Según algunas fuentes, en el seno de la administración estadounidense se están discutiendo diferentes líneas estratégicas. Una parte, también apoyada por algunos funcionarios del Pentágono, está presionando por una línea más dura, con posibles ataques dirigidos a debilitar aún más a Teherán y obligarlo a regresar a la mesa de negociaciones de una manera más conciliadora. Otros funcionarios, sin embargo, siguen creyendo que es necesario dejar espacio para la diplomacia.