El sol ya asomaba en el cielo la mañana de este domingo en Francia, cuando Argentina consiguió la clasificación para las semifinales del Mundial 2026. La Albiceleste, que superó a Suiza en la prórroga (3-1), imitó más temprano por la tarde a Inglaterra, que necesitó 30 minutos más para superar a Noruega (2-1).
Un gol de antología de Julián Álvarez
Fue un disparo rizado, desde fuera del área, de un excéntrico Julián Álvarez por la izquierda que desbordó a los argentinos. El delantero de 26 años, en el minuto 112 de la prórroga, inquieta la escuadra suiza con una caricia divina (2-1).
Argentina cerró el partido poco después, con gol de Lautaro Martínez, acechando en el área al contraataque (120+1, 3-1). Estaba saliendo de una trampa, empujado por Suiza. El equipo de Lionel Messi, sin embargo, marcó muy pronto gracias a Alexis Mac Allister (10.º, 1-0), antes de ver a Dan Ndoye igualar en el segundo tiempo (67.º, 1-1).
Las lágrimas de Breel Embolo
La expulsión del delantero suizo Breel Embolo, sancionado con una segunda tarjeta amarilla tras la simulación de intervención del VAR, fue el otro momento destacado del partido. La escena ocurrió en el minuto 72, cuando Nati acababa de igualar.

Incrédulo, el delantero se fue llorando, devastado por la decisión del árbitro João Pinheiro. Esto puede haberle costado caro a Suiza, planteando serios problemas a Argentina once contra once.
Monumento a Jude Bellingham
En la semifinal, el 15 de julio a las 21, la Albiceleste desafiará a Inglaterra. Pero los Tres Leones también tuvieron dificultades para llegar allí y tuvieron que ir a la prórroga para vencer a la Noruega de Erling Haaland (2-1).
El gran hombre del partido fue Jude Bellingham, que marcó dos goles, como en el octavo partido de la selección inglesa contra México (3-2). El centrocampista fue el primero en encarrilar a su equipo, con su zurda (1-1, 45º+2), poco después de un sensacional gol del noruego Andreas Schjelderup (36º, 0-1).
Luego, Jude Bellingham dio la ventaja a los ingleses, justo al inicio de la prórroga, de manera oportunista con un balón mal despejado por el portero noruego (93º, 2-1). Partido heroico para el número 10 de los Tres Leones.
Disputa de arbitraje
Sin embargo, el partido de Inglaterra, arbitrado por el francés Clément Turpin, se vio empañado por una polémica arbitral. En el empate de Jude Bellingham, el balón habría golpeado el cable de la cámara del regresador noruego en el origen de la acción.
En este caso concreto, el juego debería haberse detenido. Sobre todo porque Inglaterra recuperó la posesión en otoño. La FIFA, sin embargo, reaccionó tras el partido indicando que “el sensor integrado” en el balón no “registró ningún pico” en el aire. Por tanto, no habría “ninguna prueba de que la pelota impactara contra el cable aéreo y viera alterada su trayectoria”.