Vulcaflex se está expandiendo a los Estados Unidos con una inversión total de aproximadamente $70 millones y elige Auburn, Alabama, para abrir su primera instalación de producción en América del Norte. Para la empresa de Rávena especializada en materiales de revestimiento para automóviles, la operación no sólo representa un aumento de capacidad, sino un paso estratégico: producir directamente lo más cerca posible de los fabricantes y proveedores activos en Estados Unidos, Canadá y México. El proyecto incluye más de $37 millones para maquinaria y alcanza los $70 millones incluyendo la construcción del nuevo sitio. Está previsto que la planta entre en funcionamiento en el cuarto trimestre de 2027 y se estima que generará alrededor de 130 nuevos puestos de trabajo. La operación estará gestionada por Vulcaflex Inc, la filial estadounidense creada para seguir el desarrollo del nuevo dispositivo.
La elección responde a una doble necesidad: consolidar las cuotas de mercado en América del Norte, hoy una zona crucial para la industria del automóvil, y también apoyar el crecimiento europeo del grupo durante los próximos cinco años. “El mercado norteamericano tiene una importancia estratégica fundamental para nuestra empresa”, explica Roberto Bozzi, director general de Vulcaflex. “El lanzamiento de una instalación de producción en Alabama representa una elección industrial fundamental que nos permitirá producir materiales para asientos, puertas y paneles de instrumentos localmente para servir a toda la industria automotriz de América del Norte”. La nueva fábrica se construirá en Technology Park West of Auburn, un área industrial rica en tecnología identificada después de un análisis iniciado en 2024 con funcionarios locales y agencias de desarrollo económico de Alabama. La localización aborda la necesidad de reducir la distancia con los clientes OEM y Tier 1, reduciendo los tiempos de respuesta y aumentando la continuidad del suministro.
Fundada en 1965, Vulcaflex sigue siendo una empresa familiar con sede en Cotignola (Rávena) y un posicionamiento basado en el Made in Italy. Produce cuero sintético calandrado y recubierto, así como materiales avanzados para automoción, moda y decoración de interiores, exportando más del 90% de su producción a todo el mundo. La presencia estadounidense marca una nueva etapa: el know-how sigue siendo italiano, mientras que la fabricación se acerca a uno de los mercados finales más importantes. “La combinación del distintivo diseño italiano y la producción estadounidense fortalecerá nuestra posición junto a los principales fabricantes de automóviles del mundo”, enfatiza Bozzi.
Además de ampliar su negocio principal, la empresa también pretende, con esta inversión, reforzar su especialización en recubrimientos sostenibles y de bajas emisiones, un tema cada vez más importante en los programas de los fabricantes de automóviles. El proyecto contó con el apoyo de instituciones locales, quienes resaltaron el valor de la inversión en términos de desarrollo económico y empleo. Alabama se convierte así en la plataforma desde la que reforzar la presencia de América del Norte sin debilitar la centralidad de Italia. La sede permanecerá firmemente ubicada en el corazón de Romaña, pero el crecimiento del sector automovilístico mundial requiere cadenas de suministro más cercanas a los clientes. Y para la empresa Ravenna, la planta de Auburn es la piedra angular de la expansión industrial de su alcance global.
