En la carrera mundial por los tratamientos para la obesidad, Ektah pretende trazar su propio camino. La compañía anunció el 12 de mayo resultados preliminares positivos de la Fase I para su fármaco candidato NKS-3, desarrollado como una tableta bucodispersable que se derrite en la boca.
En 2022, la empresa todavía estaba trabajando en un spray sensorial destinado a apuntar a estos receptores ubicados en la lengua. Desde entonces, ha evolucionado su estrategia hacia una forma farmacéutica más tradicional. “ El spray, desde una perspectiva de marketing, funcionó muy bien, pero complejó el desarrollo. Hemos pasado a un comprimido bucodispersable que actúa directamente sobre los receptores de la lengua”explica Xavier Boidevezi.
Para entender la cuestión debemos volver al GLP-1, esta hormona producida naturalmente por el intestino después de una comida. Envía la señal de saciedad al cerebro. Los tratamientos estrella actuales, como los de Novo Nordisk o Eli Lilly, imitan artificialmente esta hormona y permiten una importante pérdida de peso.
Pero también tienen limitaciones: efectos secundarios digestivos, pérdida de masa muscular, inyecciones repetidas y frecuente recuperación de peso al retirarlos. El enfoque de Ektah difiere radicalmente. Su comprimido tiene como objetivo reactivar los receptores gustativos de la grasa de la lengua, cuyo funcionamiento está alterado en muchas personas obesas.
El objetivo: reiniciar la producción natural de GLP-1 y otras hormonas de la saciedad como CCK o el péptido YY. “ No reemplazamos el sistema biológico, intentamos repararlo. », resume Xavier Boidevezi, presidente y cofundador.
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Resultados humanos
Los primeros resultados sobre 18 pacientes tratados durante 30 días muestran una reducción media de la masa grasa del 4,3% entre los entrevistados, con preservación de la masa muscular. Según la empresa, el 80% de los participantes respondieron al tratamiento y no se informaron efectos secundarios graves. Otra señal: las pruebas preclínicas sugieren que NKS-3 podría reducir la recuperación de peso en aproximadamente un 50 % después de suspender la semaglutida, el tratamiento con GLP-1 líder en el mercado.