La empresa energética EDF confirmó el lunes que está considerando la posibilidad “posibles transferencias” total o parcial en paralelo a su plan de ahorro de 5.000 millones de euros a cinco años, como reacción a informaciones de Ecos. Según el periódico económico, el nuevo presidente de EDF, Bernard Montana, está preparando “un plan de adaptación” en tres años, cubriendo aproximadamente veinte mil millones de euros de activos, incluidas ventas y aperturas de capital de filiales y transferencias de participaciones.
el grupo “lleva a cabo una revisión de la cartera para hacer posibles las enajenaciones”indicó EDF en un mensaje a la AFP, precisando que “la apertura de la capital de Edison”, una sucursal italiana“así como también se habló de una venta parcial o total de la plataforma renovable en Estados Unidos”. EDF, que tiene una deuda abismal de 54.300 millones de euros a finales de 2024, no hizo más comentarios el lunes a la AFP.
El Tribunal de Cuentas expresó su preocupación en un informe del 23 de septiembre sobre las perspectivas financieras del FED, “enfrentado a importantes incertidumbres sobre su capacidad de financiación a largo plazo”, mientras que el grupo afronta necesidades de inversión que alcanzarán los 460.000 millones de euros entre 2025 y 2040.
A mediados de octubre, el nuevo director general de EDF, Bernard Fontana, subrayó la necesidad de esto “dar prioridad” inversiones y dijo que estaba estudiando “Aperturas de capital” encontrar “margen de maniobra financiero”en un mensaje interno dirigido a los principales directivos del grupo público.
Respecto al plan de ahorro, Amélie Henri, delegada sindical central de la CFE-CGC, dijo a la AFP a principios de diciembre: “Creemos que los salarios son en última instancia un nuevo objetivo” del plan de ahorro de mil millones de euros al año hasta 2030, lo que equivale a casi un tercio del ahorro en costes operativos.
La AFP la cuestionó porque las negociaciones salariales anuales parecen debilitarse y las relaciones entre la dirección y los sindicatos de EDF se han vuelto tensas. Estos últimos cuestionan los métodos del nuevo director general, Bernard Fontana, designado para sustituir a Luc Rémont, despedido por Emmanuel Macron en un contexto de tensiones con el Estado, considerando que han provocado un deterioro del clima social.