Una de las acciones más legendarias de la historia del Mundial, y también del fútbol, tuvo lugar durante el partido Inglaterra-Argentina. En 1986, en cuartos de final, Diego Maradona marcó con la mano: era la mano de Dios. En el mismo partido marcó el que sería votado “el gol del siglo”. Cuarenta años después, los dos equipos se encuentran al borde de la final. “Mi padre no lo vería como un partido normal”, dijo el martes al periódico español Marca Diego Maradona Jr, uno de los hijos de la leyenda argentina que murió en 2020.
“Se podrían decir muchas cosas, pero no sería normal y no lo será. Para todos los argentinos y Maradonas este será un evento especial, donde les vendrá a la mente todo lo relacionado con las Malvinas. (un archipiélago en el Atlántico Sur en el centro de tensiones entre los dos paísesVecino una guerra en 1982) y todos nuestros hermanos que murieron allí, luego qué le pasó a papá en el 86. Mi “viejo” ganó un partido histórico y desde entonces nada ha sido normal contra Inglaterra”, afirmó el hijo de Diego Maradona, nacido en 1986, tras el Mundial.
Un “partido difícil para ambos equipos”
Por eso no vivió el Mundial de 1986. “Me contaba todo y me fascinaban sus anécdotas”, prosiguió para Marca el hombre convertido en entrenador. ¿Qué opinas del partido del miércoles por la noche? “Es cierto que Inglaterra está en buena forma, pero cuidado, tenemos que enfrentarnos y vencer a los campeones del mundo. Será difícil… para ambos equipos”, respondió sobrio al diario español.
La larga rivalidad entre las dos naciones en la Copa del Mundo ha visto momentos gloriosos, a veces rayando en lo extraordinario, y al mismo tiempo una gran controversia. En un contexto extradeportivo que ha animado los enfrentamientos en el campo, en particular la guerra de las Malvinas, que causó la muerte de 649 argentinos (258 británicos) en 1982 y que constituye en cada encuentro una fuente más de motivación para la Albiceleste.
El duelo promete ser feroz e indeciso entre las dos selecciones, lideradas por Lionel Messi por un lado (8 goles) y la pareja real Kane-Bellingham por el otro (6 goles cada uno).