La catedral de Reims fue evacuada durante algunas horas el domingo tras los informes sobre un “fuerte olor a quemado”, pero no se descubrió ningún incendio allí, indicó el ayuntamiento a la AFP, confirmando las informaciones del periódico L’Union. Según nuestros compañeros, unos cincuenta turistas fueron evacuados.
Según una inspección realizada en el interior del edificio por los bomberos, “no hay ningún riesgo confirmado de incendio en la catedral”, afirmó el ayuntamiento. Según ella, los controles con drones del exterior del monumento y sus alrededores, realizados hasta el cercano Palacio Tau, tampoco revelaron “ninguna anomalía”.
Turnos “intensificados”.
El domingo el monumento permaneció cerrado al público durante algunas horas a partir del mediodía, pero reabrió poco antes de las 15 horas, según la misma fuente.
Las patrullas de los servicios de emergencia se “intensifican” como medida de seguridad los domingos por la tarde.
La catedral de Notre-Dame de Reims, cuya construcción se inició en el siglo XIII, fue el lugar de coronación de varios reyes de Francia. Sufrió graves daños durante la Primera Guerra Mundial.
Clasificado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1991, recibe alrededor de 1,5 millones de visitantes cada año, según los datos publicados en el sitio web de la ciudad de Reims.
Limita con el Palacio Tau que hoy alberga un museo.